Condenan a 30 años de cárcel al asesino de librecambista en Montero

Fotografías del velorio de Ronal Crespo, librecambista asesinado, y de Anderson Gutiérrez, detenido como autor del crimen. RÚA TV/POLICÍA

Juan de Dios Castro, abogado de la familia, informó que hoy se llevó la audiencia en la que se dictó y ejecutó la sentencia, la cual deberá cumplirse en el penal de Palmasola, en Santa Cruz. Las investigaciones siguen en curso.

Anderson Gutiérrez Sánchez fue sentenciado esta mañana a 30 años de prisión en el penal de Palmasola, Santa Cruz, por el asesinato de Ronal Crespo Vidal, el librecambista que murió a causa de un disparo en la cabeza de alguien en quien confiaba. La persona lo había citado bajo engaños con el fin de robarle alrededor de 60 mil dólares.

Juan de Dios Castro, abogado de la familia de la víctima, informó a OPINIÓN que Anderson fue sentenciado hoy a 30 años de prisión sin derecho a indulto y que la condena ya fue ejecutoriada. Sin embargo, el proceso no concluye con este fallo, ya que se investiga la posible participación de otras personas, incluida la madre del autor confeso, Mary Sánchez, quien está con detención domiciliaria. Además, la Fiscalía ha citado a otras personas, incluyendo a dos hombres que anteriormente amenazaron a la víctima, así como a los propietarios del vehículo que alquiló el condenado. También se prevé convocar a más personas en el transcurso de la investigación.

Los propietarios del vehículo informaron que, al enterarse por las noticias de que Anderson, quien había alquilado su auto, estaba siendo buscado, revisaron la ubicación del vehículo a través del GPS y lo bloquearon para evitar que arrancara. Luego, notificaron a la policía sobre el lugar donde se encontraba el motorizado, lo que permitió localizarlo en Comarapa durante la madrugada del domingo 2 de marzo. De este modo, Anderson no logró evadir la justicia, ya que planeaba conducir hasta Cochabamba y ocultarse en la región del Trópico.

La pesadilla de la familia Crespo Vidal comenzó el sábado 1 de marzo, cuando Ronal salió de su hogar en su vagoneta. Según el comandante de la Policía de Santa Cruz, Rolando Rojas, Anderson lo contactó bajo engaños, alegando que necesitaba cambiar bolivianos a dólares. Se encontraron cerca del Cementerio General de Montero. Ronal llevaba parte del dinero en una mochila, pero se dirigió a una entidad bancaria ubicada en la plaza para retirar más fondos. Al llegar a la urbanización Todos Santos 5, donde supuestamente iban a esperar a un familiar de Anderson, el supuesto amigo, que viajaba en la parte trasera del vehículo, sacó un arma y disparó, hiriéndolo en la cabeza. Luego escapó con la mochila que contenía el dinero. Se cree que la víctima intentó seguirlo y buscar ayuda, pero terminó chocando contra la puerta de una vivienda. Fue auxiliado y trasladado a una clínica, donde luchó por su vida hasta el martes 4 de marzo, cuando falleció en terapia intensiva.

Anderson fue capturado pocas horas después del violento hecho. Inicialmente intentó huir por vía aérea, pero al no conseguir un pasaje, optó por alquilar un vehículo. Al momento de su aprehensión, el autor llevaba consigo 55.200 dólares y 20.080 bolivianos, los cuales había robado a Ronal. Además, había adquirido dos teléfonos celulares (iPhone) y un par de zapatillas, donde escondió parte del dinero. Según el abogado de la víctima, Ronal confió en Anderson debido a que este ya había realizado previamente cambios de dinero.

El 3 de marzo, tanto Anderson como su madre fueron presentados ante un juez cautelar, quien determinó que el primero fuera recluido de manera preventiva en el Centro de Readaptación Productiva (CEPROM) de Montero por el delito de asesinato en grado de tentativa. Sin embargo, el tipo penal cambió a asesinato tras la muerte de la víctima. Su madre recibió detención domiciliaria con derecho al trabajo, y horas después, el Gobierno Autónomo Municipal de San Pedro en Santa Cruz decidió apartarla de su cargo como responsable de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia y los Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM).

El jueves 6 de marzo, Anderson prestó una declaración informativa ampliatoria en la que admitió ser el autor del asesinato de Ronal y aceptó someterse a un juicio abreviado. Ese mismo día, Ronal fue despedido en el Cementerio General de Montero, donde un solo clamor resonó: justicia. Hoy, durante la audiencia, se determinó la pena máxima que se aplica en Bolivia.

La familia de la víctima quisiera que la condena fuera perpetua, pero son conscientes de los límites establecidos por la ley. Su dolor es indescriptible, pues les arrebataron a un ser querido al que recuerdan como una persona alegre, generosa y con una gran calidad humana. Este sentimiento también fue expresado por amigos y vecinos, quienes se hicieron presentes en gran número durante su velorio y entierro, como muestra de cariño y respeto.