Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 24 de enero de 2022
  • Actualizado 21:26

LA LEY NO ACEPTA PACTOS CUANDO SE COMPROMETE LA VIDA

La conciliación es ‘salvoconducto a la impunidad’ de los agresores

El expolicía Adán Mina intentó matar a su expareja en 2018, pero un acuerdo evitó que vaya preso. La Fiscalía archivó el caso de ‘forma irregular’ y el hombre terminó asesinando a Betsabé.

F1-POLICIAL-PROTESTA-TEMA-CONCILIACIÓN-SOLIS
Familiares y amigos de Betsabé Mara, víctima de feminicidio, piden justicia en puertas del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ), el domingo. FOTO: Dico Solís
La conciliación es ‘salvoconducto a la impunidad’ de los agresores

“Se pudo evitar el asesinato de mi hija Betsabé Mara Alacia. Las autoridades podían mandar preso a este hombre, el exteniente Adán Boris Mina Alanes, porque tenía una denuncia de tentativa de feminicidio contra una de sus exparejas, en 2018, pero lo dejaron libre e incluso siguió trabajando como policía siendo un peligro para la sociedad”, lamentó el padre de la joven, de 24 años, víctima de feminicidio.

El expolicía, ahora sentenciado a 30 años de prisión, llevó a su expareja por la fuerza hasta un bosque donde la golpeó y quiso matarla, hace dos años. Ella logró comunicarse con familiares y pedir auxilio, y una patrulla policial que estaba por la zona calmó al entonces efectivo y lo dejó escapar. El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) de Cochabamba, Rubén Lobatón, hace una semana, informó que la víctima de ese caso desistió de la denuncia y como el agresor no tenía antecedentes de violencia anteriores el caso fue archivado por la Fiscalía.

FALTAS La abogada del Observatorio de Justicia de Voces Libres, Mercedes Cortez, manifestó que la Fiscalía debe seguir los casos de oficio cuando se trata de violencia extrema y feminicidio en grado de tentativa, aunque las víctimas desistan de la acusación. “Por más que la mujer haya decidido abandonar el caso o no se haya presentado no corresponde el rechazo porque esto concluye en el archivo de obrados. Aparentemente, hubo muchos rechazos de forma irregular en los años anteriores porque la víctima no habría generado mayor diligencia, pero estamos trabajando en eso y si hay días de impedimento los procesos deben continuar”.

Comentó que algunas víctimas son manipuladas y presionadas por los agresores y el entorno familiar, y deciden abandonar los procesos. A ello se suma que el sistema es sumamente lento y cansa a la denunciante y eso provocó que el 98.7% de los procesos haya terminado en abandono, rechazo o sobreseimiento.

Destacó la labor de la FELCV, porque es el primer contacto con la víctima, y a través de ellos se colecta los elementos necesarios para sustentar una acusación. La declaración de la víctima, la toma fotográfica de las lesiones, el registro del lugar del hecho y el acercamiento con los posibles testigos, entre otros indicios.

El Ministerio Público, con esas pruebas, está “obligado a continuar de oficio los procesos penales en contra de la violencia hacia las mujeres”. Solo los casos de violencia psicológica son difíciles de sustentar, cuando la víctima no es habida.

ALTERNATIVAS Cortez añadió que como Observatorio están “en contra de la conciliación simple y pura”. Si la víctima decide “dar un paso al costado” es importante que reciba un asesoramiento puesto que detrás de cada feminicidio hay una larga cadena de violencia.

Entre las alternativas, está la suspensión condicional del proceso por un año y en ese tiempo el agresor debe someterse a terapia. También el denunciado puede optar por un procedimiento abreviado y en vez de ir a prisión deberá asistir a terapia, mientras la víctima tendrá garantías de protección.

“Estas medidas no se cumplen en todos los casos. Lamentablemente se presentan conciliaciones como si fueran papeles fáciles de realizar y es un salvoconducto para la impunidad de los agresores. El Ministerio Público y el juez evaluarán y tienen la potestad de rechazar. En Quillacollo, un tiempo, había una línea de que no se admitía conciliaciones en hechos de violencia”, manifestó.

SOLO UNA VEZ Cortez dijo que el sistema no solo está fallando porque las víctimas desistan de una denuncia, sino porque no se está cumpliendo la ley. Puede haber conciliación solo una vez y siempre que no se haya comprometido la vida de la víctima.

“La conciliación está prohibida en cualquier hecho de violencia contra las mujeres, que comprometa su vida e integridad sexual. Ninguna institución receptora de denuncias ni su personal, podrá promover la conciliación ni suscripción de ningún tipo de acuerdo entre la mujer y su agresor”, citó el artículo 46 de la Ley para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia No. 348.

Cortez recordó el feminicidio de Albina Sánchez. Ella fue asesinada y descuartizada antes de ser arrojada a un pozo de agua en una granja avícola en Sacaba, el 18 de abril de 2016. En ese entonces, su esposo acudió a la Policía e indicó que la mujer lo había abandonado con sus cinco hijos, pero comunarios descubrieron sus restos dos años después.

La mujer, quechua hablante, denunció a su pareja en dos ocasiones. La primera vez tenía cuatro días de impedimento y la segunda 20, pero ambas acusaciones fueron rechazadas porque la víctima no se presentó más y no habría mayores elementos.

ACCIONES La representante del colectivo Mujeres de Fuego, Ángela Nogales, cuestionó la labor que realizan las autoridades y las instituciones encargadas de proteger a las mujeres y niños. Recordó que la presidenta Jeanine Áñez declaró este 2020 como el Año de la Lucha Contra el Feminicidio e Infanticidio, donde comprometió la asignación de recursos para fortalecer la justicia y otras medidas de prevención de la violencia.

Sin embargo, las instituciones que defienden y protegen a las víctimas consideran que no hubo cambios y que los procesados e incluso sentenciados han logrado salir de prisión.

Nogales pidió que fortalezcan la FELCV, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) y los Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM) de todos los municipios con la asignación de recursos humanos, equipamiento y otras necesidades para optimizar, atender y auxiliar a las víctimas.

Señaló que un feminicidio para las autoridades “es una cifra más”, pero que para ellas “es una hermana más” que fue asesinada y que en muchos casos ha dejado niños huérfanos. Esos pequeños que también deberían recibir terapias y atención, pero que suelen ser “olvidados”.

AUXILIO La FELCV tiene habilitado la línea gratuita 800140348 y el WhatsApp 60707069 para que las víctimas denuncien a sus agresores.