Asesino serial mató y sepultó a su primo y ocultó crimen 11 años; hay 4 victimados

Hallan los restos óseos de Fidel Lecon, quien murió en 2011 a manos de su primo Richard Choque Flores. MINISTERIO DE GOBIERNO
Los restos de Fidel Lecon, desaparecido desde mayo de 2011, fueron hallados ayer en la misma casa donde encontraron en 2013 el cadáver de Blanca Limachi. Envidia y estafa rodean el primer caso.

Los restos óseos de otra víctima asesinada en 2011 por Richard Choque Flores fueron hallados ayer bajo tierra en el patio del inmueble de los padres del autor ubicado en la zona San Martín, camino a Viacha, de la ciudad de El Alto (La Paz), donde encontraron en 2013 el cadáver sepultado de la universitaria Blanca Rubí Limachi. El cuarto cuerpo descubierto es de Fidel Lecon Choque, desaparecido desde el 19 de mayo de 2011, quien perdió la vida de forma violenta a manos de su primo.

Lecon Choque sería la primera víctima mortal, aunque es el último en descubrirse, de Richard Choque. El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, informó que el asesino recibió 5.000 dólares de su primo victimado supuestamente para ayudarlo a ingresar a la Escuela Militar de Sargentos del Ejército de Cochabamba. Él lo entrenaba declarándose conocedor de la profesión porque antes había sido dado de baja del Colegio Militar. Para la Policía, el autor acabó con la vida de su familiar porque lo envidiaba y para ocultar la “estafa”.

El comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera, acotó que Richard Choque, conocido como feminicida y violador serial, envenenó a su primo Fidel y luego quemó su cuerpo con la intención de “ocultar” su identidad ante la posibilidad de que el crimen sea descubierto en algún momento. Los restos estaban envueltos en dos bolsas de yute negro y enterrados a una profundidad de unos 90 centímetros.

Según Del Castillo, la madre de la víctima, tía de Richard Choque, denunció a su sobrino en 2014 después de conocer que su familiar mató en 2013 a la joven Blanca Rubí Limachi, pero el Ministerio Público rechazó su demanda.

Choque amplió su declaración el martes ante los investigadores de Trata y Tráfico de Personas y confesó el crimen de su primo.

La Policía, en coordinación con el Ministerio Público, continuará con las excavaciones en el terreno, que recibió hace muchos años el padre de Richard Choque como compensación económica y que luego fue ocupado por la madre casi hasta 2014 cuando se descubrió el asesinato de la universitaria, para confirmar o descartar que haya otros restos humanos sepultados.

PRIMER CRIMEN DESCUBIERTO

La universitaria Blanca Rubí Limachi desapareció el 20 de noviembre de 2013, pero ocho días después su cuerpo fue encontrado enterrado en el patio de la vivienda del padre de Richard Choque Flores.

Según las investigaciones, Choque, quien se hizo pasar por instructor militar y prometió a Blanca ayudarla a ingresar al Colegio Militar, la contactó a través de Facebook donde se identificada con otro nombre. La secuestró, torturó, agredió sexualmente y le quitó la vida.

Al día siguiente de la desaparición de Blanca, su mamá recibió un mensaje desde su celular donde le pedían 20 mil dólares a cambio de entregar a su hija con vida y le prohibían reportar el caso a la Policía. La progenitora desesperada puesto que no contaba con ese dinero buscó ayuda en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y, de esa manera, se logró unos días después la captura de Richard Choque, principal autor del asesinato, y de Luis Casilla Machaca, su cómplice.

En ese operativo, la Policía encontró prendas íntimas de mujeres y varias cédulas de identidad de jovencitas.

Choque Flores fue ingresado a Chonchocoro en 2015, con sentencia de 30 años por asesinato, pero en 2019 fue trasladado a San Pedro de La Paz. El juez Rafael Alcón, quien ahora está detenido preventivamente en San Pedro, le otorgó detención domiciliaria por 18 meses el 24 de diciembre de 2019 supuestamente por “enfermedad incurable”, pero el condenado ni siquiera había sido valorado por un médico. Richard debía volver a prisión a mediados de 2021, pero siguió en libertad incumpliendo el arresto domiciliario porque estaba captando víctimas en las calles y continuaba cometiendo delitos. 

El pasado 25 de enero, Choque Flores fue presentado en una conferencia de prensa como violador serial, con antecedentes por asesinato, puesto que habría unas 77 víctimas, entre reales y virtuales. Al menos 15 ya prestaron su declaración informativa. Actualmente, se encuentra detenido en el penal de Chonchocoro.

En tanto, su cómplice Casilla fue recapturado el sábado 30 de enero, pero recientemente le dieron detención domiciliaria. La Fiscalía apeló ese fallo puesto que considera que el sentenciado por el asesinato ocurrido en 2013 debe cumplir condena en la cárcel. 

DOBLE FEMINICIDIO

El 24 de enero, los cuerpos de Iris M.V.Ch. y Lucy M.R.Z., de 15 y 17 años, fueron encontrados enterrados en la otra vivienda de Richard Choque ubicado en la zona Ballivián de El Alto, La Paz. Las adolescentes, estaban desaparecidas desde mayo y agosto de 2021. Según las investigaciones, el asesino envió mensajes a sus familiares para pedirles altas sumas de dinero como rescate cuando las víctimas ya habían sido asesinadas.

Richard Choque, de 32 años, cayó hace poco más de una semana por trata y tráfico, proxenetismo, pornografía y porte y portación de armas de fuego. La División Trata y Tráfico de Personas lo identificó durante un patrullaje cibernético y de ingeniería social que constató que el sindicado se hacía pasar por policía. Captaba a jovencitas ofreciéndoles trabajo, pero las acusaba de traficar droga durante las citas en alojamientos y las agredía sexualmente supuestamente para no entregarlas a dependencias policiales.

Ese era el modus operandi del feminicida y violador serial que operaba no solo en La Paz, sino en Cochabamba y Santa Cruz. En la Llajta, una joven lo reconoció y formalizó la denuncia en su contra por robo puesto que se llevó el 16 de enero de este año su celular, cédula de identidad y más de 5.000 bolivianos haciéndose pasar por efectivo antinarcótico.

La víctima fue contactada por Facebook. Ella creía que conversaba con una mujer que le ofreció trabajo para entregar paquetes. El 16 de enero, la joven se encontró al frente de la Terminal de Buses con un supuesto cliente, Richard Choque, para entregarle unas cajas, pero él le dijo que recibiría la encomienda en un lugar privado, es decir, donde estén solos. 

Ella desconfió y prefirió llevarlo al inmueble donde vive, junto a otras personas, y ahí el sindicado se identificó como efectivo policial de antinarcóticos y la amedrentó diciéndole que en esas cajas había droga. Finalmente, el hombre abandonó el domicilio llevándose sus pertenencias, pero no habría intentado agredirla sexualmente probablemente porque se percató que en la propiedad había varias cámaras de vigilancia.