'Abogado del diablo' logra derecho al trabajo; llega en limosina a audiencia
Jhasmani Torrico, quien tiene detención domiciliaria, consiguió autorización para ejercer la abogacía. Le grabaron cuando bajaba de un auto lujoso en puertas del Juzgado de Sacaba.
Jhasmani Torrico, conocido como el 'abogado del diablo', dejó la cárcel el 6 de julio tras ser beneficiado por el Tribunal de Sentencia No. 2 de Quillacollo que le concedió detención domiciliaria, pese a contar con una sentencia de seis años y seis meses por secuestro y lesiones en el 'caso mecánico'. En recientes días, se viralizó un video donde se ve al sentenciado liberado bajando de una lujosa limosina en inmediaciones del Juzgado de Sacaba, donde habría acudido para defender a uno de sus clientes.
En la grabación de casi tres minutos se observa al 'abogado del diablo' conversando con algunas personas y, casi al finalizar, su custodio policial desciende de la limosina. La Justicia le dio detención domiciliaria con vigilancia de un efectivo, dependiente de Colcapirhua, debido a que el domicilio del sentenciado se encuentra en la zona de Sumunpaya Norte.
Durante este tiempo, Jhasmani tramitó su derecho al trabajo. El Tribunal inicialmente le negó su petición argumentando que no cumplía con los requisitos, pero habría subsanado las observaciones y luego se dio curso a su solicitud, según la representante del Consejo de la Magistratura de Cochabamba, Sidia Alba Lizarazu.
En el marco de sus funciones de control y fiscalización, el Consejo de la Magistratura solicitó informes sobre la resolución. Lizarazu dijo que el Ministerio Público apeló la decisión judicial y aguardan que la sala de turno resuelva ese recurso y ratifique o revoque el derecho al trabajo de Torrico.
LIBERTAD
El Tribunal de Sentencia No. 2 de Quillacollo otorgó el 15 de junio detención domiciliaria, con custodio policial, a Torrico, pero su salida de prisión se efectivizó el 6 de julio. En ese tiempo, tramitó su arraigo y cumplió con la fianza de 80 mil bolivianos dispuesta por orden judicial.
La Fiscalía y el Servicio Plurinacional de Asistencia a la Víctima (Sepdavi) apelaron esa resolución, pero el 24 de junio ese dictamen fue ratificado.
CONDENA
Jhasmani recibió en febrero de 2021 sentencia de seis años y seis meses en el penal de San Sebastián por secuestro y lesiones al mecánico Juan Antonio Cuéllar, quien se encuentra atemorizado. Junto a él recibieron penas otras seis personas.
Marcos Fernando Farfán C. y Wilder Guzmán M. fueron sentenciados a cinco años y seis meses en el penal San Pedro de Sacaba. Riosby Torrico M. recibió una pena de cinco años y tres meses a cumplirse en San Sebastián (mujeres).
Para los dueños de la casa Elena Sotelo y José Benito Arauco Q., y su hijo Gustavo Arauco, se dio pena de cinco años a cumplirse en la cárcel de San Sebastián (mujeres) y San Antonio, respectivamente.
EL CASO
El 16 de marzo de 2018, tres hombres llegaron al taller de Juan Cuéllar pidiendo auxilio para una movilidad varada a unas cuadras. El mecánico sacó sus herramientas y subió a un taxi hasta llegar a un Toyota RAV4 que tenía el capó abierto, donde lo redujeron, le hicieron toques eléctricos y le vendaron los ojos para llevarlo hasta un inmueble donde lo torturaron sumergiéndole la cabeza en un bañador con agua y a golpes.
Cuéllar fue obligado a firmar un documento en el que admitía la devolución de 20 mil dólares por un anticrético. Para ello, le tomaron fotografías contando billetes, junto a los dueños de la propiedad, pero no recibió ni un dólar.
La víctima peregrina por justicia desde hace más de cuatro años. No es el único atemorizado. Julián Torrico, víctima del 'caso padrastro', también teme por su integridad y la de su familia. En su proceso, el 'abogado del diablo' goza de detención domiciliaria y aún no se ha llevado el juicio.