¿Zúñiga dio marcha atrás? No habría reforzado idea de autogolpe en 8 horas

El excomandante del Ejército Juan José Zúñiga, acusado de liderar la revuelta militar del 26 de junio./ APG
El excomandante del Ejército boliviano no habría sostenido la teoría de que lo del 26-J fue “armado”. El exgeneral estuvo más de ocho horas en la cámara Gesell, en Cochabamba.

¿Qué pasó con Juan José Zúñiga? ¿Se echó para atrás? ¿No reafirmó su teoría de que lo sucedido el 26 de junio de 2024 respondió a supuestas directrices del presidente Luis Arce?

Al parecer, según lo anticipado por la Fiscalía, el excomandante del Ejército nunca se refirió a la revuelta militar desarrollada frente al Palacio Quemado como un “autogolpe”.

“En ningún momento ha señalado que haya sido un autogolpe en su declaración ampliatoria”, reveló el fiscal del caso, Omar Mejillones, en torno a la declaración informativa ampliatoria que ofreció Zúñiga ante el Ministerio Público en julio pasado.

Poco es lo que se sabe de lo que ha declarado el exgeneral cuando le tocó brindar su testimonio personal en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) de Cochabamba. Entonces, el mes pasado, tuvo que enfrentarse a la cámara Gessel por más de ocho horas seguidas. 

Lo cierto es que Mejillones aclaró que el total de las respuestas del exjefe militar no fue redactado, lo que significa que la comisión de fiscales asignada de momento no pudo analizar las contestaciones sobre lo acontecido el 26-J. 

Hay que recordar que, minutos después de su aprehensión, Zúñiga tuvo un breve contacto con los medios de comunicación en el que causó sorpresa al apuntar que el presidente Luis Arce le habría “instruido” que sacara los blindados para generar revuelo y levantar su imagen. 

“El domingo, en el colegio La Salle, me reuní con el Presidente (Luis Arce), y el Presidente me dijo que la situación está muy jodida, esta semana va a ser crítica. Entonces, es necesario preparar algo para levantar mi popularidad”, fueron las palabras del sublevado.

Según Zúñiga, después este le preguntó al Jefe de Estado si deseaba que los carros blindados fueran desplegados, a lo que el Dignatario habría respondido “sacá”.

Una vez que el excomandante fue ingresado a la patrulla, lanzó que todo fue presuntamente orquestado.

A más de un mes de la revuelta, el potosino se encuentra preso, bajo detención preventiva, en el penal de El Abra, en la Llajta. Es acusado por terrorismo y alzamiento armado. 

La versión del Presidente, no obstante, dista mucho del “autogolpe”. Luis Arce, incluso en entrevistas con medios internacionales, aseguró que el 26 de junio se dio una intentona de golpe y que él nunca usaría la sangre del pueblo para levantar popularidad alguna.