Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 01 de diciembre de 2022
  • Actualizado 19:48

Violencia no se va; mujeres toman primera línea y vecinos se suman

Las manifestantes dijeron que seguirán luchando por Adepcoca. Los lugareños pidieron paz. En la tarde, los productores volvieron a rodear la sede. Se registró vecinos afectados.
Foto referencial de la violencia en Villa Fátima, por la toma de Adepcoca. APG
El noveno día de violencia en Villa Fátima, por la toma de Adepcoca. APG
Violencia no se va; mujeres toman primera línea y vecinos se suman

La novena jornada de conflictos en la zona de Villa Fátima (La Paz) continuó ayer dando cuenta de la violencia intermitente en el sector. Los cocaleros de Los Yungas, en un nuevo intento por tomar la sede de la Asociación Departamental de Productores de Coca de La Paz (Adepcoca), se enfrentaron con la Policía que resguardaba las instalaciones.

Durante las primeras horas del día no se registraron incidentes. Todo transcurrió en relativa calma. No obstante, los efectivos del verde olivo se dieron cita en el área desde temprano, frente a la posibilidad de nuevos altercados. 

Entonces, antes de que se produjera la confrontación con gases lacrimógenos y elementos explosivos de por medio, los productores de la hoja dieron un giro en la estrategia por avanzar. Cerca del mediodía, las mujeres cocaleras desarrollaron una marcha pacífica y se pusieron de rodillas justo al frente del cordón armado por los policías. Fueron ellas quienes comandaron la primera línea de protesta, a la voz de “¡Adepcoca se respeta, c…!” o “¡queremos pasar!”.

Dicho inicio de la movilización marcó diferencias en comparación con los días anteriores, cuando eran los hombres los que llevaban adelante la manifestación sonora.

“No nos vamos a ir hasta recuperar nuestra sede. Recuperaremos nuestro mercado”, aseguró una de las protestantes, según Erbol.

El malestar, que entra hoy a la décima jornada, se debe a un conflicto dirigencial por la pugna y dominio del mercado de la hoja. Tres facciones apuntan a controlar Adepcoca. El bloque de Arnold Alanes fue reconocido por el Gobierno, pero no por los cocaleros que se movilizan.

“SON DE PAZ”

Alanes, quien se sabe “titular” de Adepcoca, se presentó, en la tarde, ante las manifestantes mujeres. Lo hizo elevando los brazos, en señal de “paz”. Sin embargo, recibió el rechazo del grupo, que de inmediato comenzó a pedir su renuncia.

El dirigente tuvo que retirarse, pero no sin antes expresar ante los medios que estos eran “testigos” de su intento por calmar las aguas y la respuesta recibida.

“Ha sido un reflejo más de las acciones de esos compañeros. Hay dos corrientes: una que apunta al progreso, que tiene más de 23 mil socios, y la otra, violenta, con 100 personas. Hemos demostrado la intención de Arnold Alanes, que siempre es unir”, dijo el cocalero, bastante antes de que se reavivaran los enfrentamientos en el lugar.

PLAZO Y PAZ

Los vecinos de Villa El Carmen, barrio de Villa Fátima, cumplieron lo advertido el lunes y salieron a las calles para poner barricadas, pues entienden que los choques dañan sus casas y les afecta la salud.

Uno de los vecinos, perteneciente a una junta vecinal, lamentó que la crisis se manifieste anualmente. “No somos políticos, somos cívicos vecinales. Le  exigimos al presidente Arce inmediata atención para estos conflictos. Pedimos paz”, dijo, dando luego un “plazo de 24 horas” acordado con las bases para que las autoridades hallen una solución. El lugareño dijo que, de lo contrario, “impedirán el ingreso de la UTOP (Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP)”, cercando el barrio.

Los vecinos, esencialmente las mujeres, también salieron con banderas blancas, reforzando la solicitud de “paz”. “No queremos gas (por los lacrimógenos), queremos paz”, coreaban, al unísono, mientras marchaban. “Deseamos transitar. Villa El Carmen se respeta”, gritó otra movilizada.

EN AMBULANCIA

Un vecino tuvo que ser llevado en una ambulancia, luego de que, aparentemente, el gas lacrimógeno ingresara a su domicilio. “Por favor, ayúdennos”, pidió una mujer, relatando que el afectado se llamaría “Julio” y sería un adulto mayor.

“¿Hasta cuándo va ser esto?”, “¿dónde está el defensor del Pueblo?”, fueron algunas de las preguntas que esgrimieron los vecinos.

Respecto a los conflictos diarios, el Comando Departamental de la Policía mencionó que los “hostigamientos seguirán siendo esporádicos, pero que el control operacional es de dominio de la fuerza pública”.

GOBIERNO

La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, señaló que la crisis de Adepcoca es “un tema orgánico”. Resaltó que el Gobierno solo quiere que la producción de la coca sea legal y recordó que ha promovido el diálogo. “Buscamos que haya una producción legal, como corresponde, dentro de la normativa vigente”, expresó.

Por su parte, la Policía continúa alerta y se divide en turnos para rodear la sede en Villa Fátima.

Los actores políticos de oposición se hicieron eco de la crisis. El expresidente Jorge Quiroga acusó que “el Movimiento Al Socialismo (MAS) usa a la Policía para someter y cooptar”. Por su lado, la titular de la Asamblea de Derechos Humanos de Bolivia, Amparo Carvajal, mencionó que “se debe respetar la democracia interna” en Adepcoca.