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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

TCP ‘mata’ las aspiraciones de Evo de volver al poder y ‘radicales’ no aceptan

Gonzalo Hurtado reafirmó ayer los límites de la reelección presidencial y le cerró la puerta a Morales, mientras que el entorno del expresidente no se resigna.
Del lado izquierdo, el titular del TCP, Gonzalo Hurtado. Del otro, el expresidente Evo Morales./ ANF Y NOÉ PORTUGAL
Del lado izquierdo, el titular del TCP, Gonzalo Hurtado. Del otro, el expresidente Evo Morales./ ANF Y NOÉ PORTUGAL
TCP ‘mata’ las aspiraciones de Evo de volver al poder y ‘radicales’ no aceptan

Una vez más, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) desahució las esperanzas de Evo Morales, de retomar el poder mediante la Presidencia, y reafirmó que ni él ni ningún otro ciudadano boliviano puede ser presidente o vicepresidente por más de dos veces, ya sea de forma continua o discontinua.

“Este tema ya el Tribunal Constitucional, a través de la sentencia 1010 y su complementación, fue en forma clara, y a través de una acción normativa la 007, estableció también en forma precisa lo que se le dispuso en la 1010: nadie puede perpetuarse en el poder”, apuntó ayer el titular del TCP, Gonzalo Hurtado.

La aseveración del magistrado se abre espacio en una coyuntura compleja, en la que se masifican las movilizaciones de agrupaciones que siguen a Evo y que presionan por su habilitación rumbo a las elecciones nacionales del 17 de agosto. Los bloqueos suceden en diferentes puntos del territorio nacional y han avanzado hacia las carreteras.

El 14 de mayo, los magistrados, de forma unánime, emitieron la sentencia 007/2025, misma que establece el número máximo de ocasiones en que un político puede desempeñarse como mandatario o vice, ya sea de forma continua o discontinua.

Entonces, el decano del TCP, René Espada, avisó que dicha entidad no se someterá a presiones ni ataques políticos que respondan a intereses personales. Ello, en alusión a las advertencias de grueso tenor por parte de los “evistas” en cuanto a frenar el desarrollo de los comicios, en caso de que Morales no sea habilitado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

La sentencia 1010/23 también establece el criterio de que nadie puede ejercer la Presidencia en más de dos ocasiones de manera continua o discontinua. 

El “evismo” no acepta la inhabilitación de su máximo líder, en el entendido de que no reconoce a los magistrados, a quienes califica como “autoprorrogados”.

El dirigente Feliciano Vegamonte sintetizó el pensamiento de los “radicales”. “Primero que nada, el supuesto magistrado, el autoprorrogado, él ya no representa a nadie. Ellos no tienen por qué emitir algún criterio con relación al tema de elecciones, en este caso, con relación a la candidatura de nuestro hermano Evo Morales. Si él da una opinión de manera personal, será de manera personal, pero no puede utilizar la institución para que de esa manera esté perjudicando, sobre todo, los derechos políticos de los pueblos indígenas campesinos. Gonzalo Hurtado no es magistrado. Ya no es autoridad y sus decisiones serán nulas. Aquí ya no somos del 52. El movimiento indígena está convencido de que el hermano Evo Morales ha estado legalmente, constitucionalmente, legítimamente, habilitado. Ellos quieren perjudicar al movimiento indígena en nuestros derechos políticos”.

A mediados de mayo, el “evismo” declaró el inicio de la “batalla final”. El dirigente Ponciano Santos se encargó, entonces, de lanzar la advertencia. “Ahora sí llegó el momento de enfrentarse. En su tiempo lo dije: por las buenas o a las malas se inscribe el comandante Evo como candidato único para salvar por segunda vez a Bolivia”.

Las movilizaciones son varias en diferentes puntos del país. En Sucre, por ejemplo, un grupo de mujeres realiza una huelga de hambre que hoy ingresa a su octavo día. Reclama la habilitación de Morales y protesta contra la crisis económica.

Mientras tanto, Pan-Bol, liderado por Ruth Nina, intenta inscribir a Evo ante el TSE, pero sin resultados óptimos.