Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 03 de marzo de 2024
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Segundo grupo de bolivianos en Pisiga se alista para el retorno

La directora del SEDEGES informó que coordinará con las alcaldías de diferentes municipios para el traslado de los cochabambinos a sus lugares de origen.
Segundo grupo de bolivianos en Pisiga se alista para el retorno

Juan José Atocha, cochabambino, llegó a Chile el 13 de marzo. Fue de visita, como turista; y la cuarentena por el coronavirus, COVID-19, le impidió volver. Su retorno está previsto para hoy, luego de haber cumplido la cuarentena.

Atocha es parte del segundo grupo de bolivianos que concluyó su cuarentena, como medida de prevención ante el coronavirus, en el campamento Tata Santiago en Pisiga, sector fronterizo entre Chile y Bolivia. Son también parte de las personas que fueron rechazadas en el primer punto de entrada en Wara, cuando se recibió en el campamento a una primera parte de bolivianos.

Desde la mañana de ayer, los compatriotas fueron organizados por departamentos para la distribución de buses hoy. Estas personas hicieron siete días de cuarentena en Iquique (Chile) y concluyeron los otros siete días en el campamento Tata Santiago.

Cuando fueron rechazados, recordó Atocha, fueron caminando a Colchane. "Hemos estado días a la intemperie. Luego de ocho días nos han llevado a Iquique, donde hemos cumplido una cuarentena de siete días".

Los trayectos implicaron gastos. La prohibición de circulación de motorizados regía y optaron por hacer tramos cortos con pagos elevados.

"La gente se ha ido gastando su dinero, lo poco que tenía. En Colchane han gastado en comida, en conseguir agua, lo que se podía, porque no había negocios abiertos; y donde había, las cosas costaban caro".

Enfatizó que quienes habían ido a trabajar a Chile, no ganaron mucho dinero. "La plata chilena se ha devaluado; antes si se cambiaba a la par, ahora mil pesos chilenos se cambió a siete bolivianos o menos".

Entre algunos gastos, un plato de comida costaba 3 mil pesos chilenos, unos 21 bolivianos. Recibieron algún apoyo de las autoridades de Colchane, "comida en vasos", que no alcanzaba para todos y priorizaban para las mujeres con hijos y embarazadas.

"Muchos incluso han empezado a comprarse insumos, a hacerse cocinas improvisadas. Otros no tenían carpas- Se ha hecho gastos".

Una cocina improvisada en Colchane, Chile, en días pasados. JUAN JOSÉ ATOCHA

Una cocina improvisada en Colchane, Chile, en días pasados. JUAN JOSÉ ATOCHA

Después fueron trasladados a Iquique para iniciar la cuarentena necesaria para el retorno a Bolivia. Recuerda que en principio eran 262 cochabambinos, pero ayer identificó alrededor de una centena, porque hay personas que se fueron a Santiago de Chile. "Otros se han ido porque necesitaban dinero, han retornado a buscar trabajo".

Describió que los siete días en Pisiga no fueron sencillos. "No es cierto que tenemos tv cable o wi fi. Hay una carpa con dos teles, como cine, pero nada más".

Reconoció que el campamento sí contaba con aire acondicionado. "Hay que admitir que están bien, pero no todos están en esas condiciones, porque hay carpas improvisadas, que creo que ha utilizado el primer grupo y no tienen ni electricidad. Los baños están organizados, el agua en las cuchas es racionado, y los alimentos también, pienso que no han hecho bien las gestiones, porque nos llega para 150 personas como 10 kilos de arroz. nos han dividido en grupos".

Expresó que estará pendiente de las determinaciones de las autoridades una vez que llegue a Cochabamba, para luego llegar hasta su casa en Villa Israel, al sur de la ciudad.

La directora del Servicio Departamental de Gestión Social (SEDEGES), Bárbara Alave, informó ayer que coordinará con las alcaldías para el traslado de los cochabambinos hasta sus lugares de origen.

Detalló que quienes hayan cumplido el aislamiento y tengan prueba negativa de COVID-19 podrán ir directamente a sus domicilios. "La anterior vez, (las alcaldías) enviaron ambulancias y vehículos oficiales".