Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 28 de mayo de 2024
  • Actualizado 22:58

Salazar dice estar presto a dar un paso al costado con Carvajal; ella lo rechaza y le llama ladrón

“Este señor es un avasallador (…). ¿Yo voy a dialogar con el avasallador? No se puede, no lo voy a hacer”, aseveró.

Édgar Salazar y Amparo Carvajal, enfrentados por el dominiio de la APDHB.
Édgar Salazar y Amparo Carvajal, enfrentados por el dominiio de la APDHB.
Salazar dice estar presto a dar un paso al costado con Carvajal; ella lo rechaza y le llama ladrón

Édgar Salazar pretende acercarse a Amparo Carvajal para llegar a buen puerto en cuanto al futuro de la Asamblea Permanente  de Derechos Humanos de Bolivia (APDB). La activista, que se mantuvo en vigilia durante 52 días en procura de retornar al inmueble, en cambio, advirtió que no quiere dialogar con él.

Con miras a una solución, Salazar expresó que está dispuesto a dar un paso al costado junto con Carvajal para dar paso a un congreso de unidad y que nuevas personas asuman el mando de la institución.       

“Si hay necesidad de que tanto la señora Carvajal como mi persona tengamos que dar un paso al costado, pues podemos hacerlo. Nosotros no tenemos ningún inconveniente. Creo que es necesario que nuevos actores puedan hacerse cargo de la Asamblea de Derechos Humanos de Bolivia”, dijo en el programa La Mañana en Directo de ERBOL.

Expresó su intención de llegar a un acuerdo con la octogenaria, con el objetivo de evitar que políticos y partidos influyan en la Asamblea de Derechos Humanos-

“Los únicos que podemos garantizar que no haya intromisión política  partidaria en la institución, somos Carvajal y mi persona”, sostuvo.

Ambos bandos reclaman la representatividad legal de la Asamblea de Derechos Humanos. Después del último episodio del conflicto, acordaron que nadie ocupará la sede en tanto haya una solución.

Salazar recordó que en 2016 fue elegido como vicepresidente de la APDHB, cuando Carvajal fue elegida presidenta, pero desde entonces la activista realizaba su gestión al margen de su directorio.   

Sostuvo que Carvajal ha rechazado realizar el congreso para renovar directiva en 2018 y que, por el contrario, se ha declarado presidenta vitalicia de la entidad. En ese marco, aparte se realizó un congreso donde él fue elegido como presidente de la APDHB.

Espera que la solución ahora se dé en un diálogo con la mediación de la Defensoría del Pueblo y el Tribunal Electoral. Dijo que el acuerdo debe realizarse en el marco del Estatuto de la Asamblea.

NO DIALOGARÁ

Carvajal, por su lado, fue tajante al señalar que no dialogará con Salazar, dirigente paralelo de la institución a quien calificó de “avasallador”.

Entrevistada por ‘Contacto Bolivia’, Carvajal afirmó que no puede dialogar con un “avasallador” y rechazó que eso sea parte del acuerdo al que se llegó y que posibilitó abandone su vigilia de 52 días, que inició par recuperar el control de la sede de la APDHB, que fue “tomada” por la dirigencia de Salazar a inicios de junio.

“Este señor es un avasallador (…) ¿Yo voy a dialogar con el avasallador?, no se puede, no lo voy a hacer”, aseveró.

Incluso, afirmó que Salazar es un “ladrón” que “debe mucho al pueblo boliviano” y cuestionó el “poder” que cree tener.

“¿Que poder tiene este señor? (..). Este señor avasallador, el ladrón que debe mucho al pueblo boliviano (...)”, afirmó.

Por otro lado, rechazó la oferta de la Alcaldía de La Paz de que se le brinde una nueva infraestructura para que funcione como sede de la APDHB y afirmó que los derechos humanos se lo ejerce en las calles.

No obstante, afirmó que como Presidenta de la Asamblea de Derechos Humanos tiene la “responsabilidad histórica” de defender la sede ubicada en la avenida 6 de agosto, en la Sede de Gobierno.

“Yo tengo obligación como Presidenta a defender porque un día me lo va a juzgar la historia, si no defiendo los bienes que tiene la Asamblea”, sentenció.