Reportan huida de sacerdote Garvin; otro jesuita fallecido se une a lista oscura de pederastia

Imagen creada mediante IA, por OPINIÓN, de un religioso dejando Bolivia. OPINIÓN

El escándalo sobre curas pederastas va en crecimiento. Desde Tarija han reportado que el sacerdote Garvin G., otro de los religiosos investigados en suelo chapaco tras la aprehensión del párroco Milton M., habría escapado de Bolivia el miércoles en la noche.

Se conoce, según el diario El País de ese departamento, que habría dejado el país por Bermejo, ciudad que limita con Argentina.

Esto se da en medio de la polémica que involucra a padres con agresiones sexuales en contra de menores de edad en nuestro país.

El padre Garvin es el segundo hombre perteneciente a las filas de la Iglesia que es acusado de supuestos abusos en la parroquia San Roque de Tarija. El primero fue Milton M., el sacerdote que cayó preso el 17 de este mes, tras ser señalado de haber abusado de seminaristas. 

Garvin es parte de la orden Carmelita.

OTRO JESUITA FALLECIDO SALPICADO

En las últimas horas, un hombre realizó una denuncia contra Alejandro M., otro jesuita acusado de abuso sexual en Bolivia. Se trata del primer arzobispo español sindicado de pederastia, quien ocupaba un alto rango dentro de la Iglesia Católica.

Al respecto, la Compañía de Jesús emitió un comunicado asegurando que se sigue el proceso desde hace un tiempo pero que perdieron contacto con el denunciante.

Según un comunicado emitido por la Compañía de Jesús, la institución recibió la denuncia, misma que data de 1961, y que fue recepcionada por la Iglesia. Además, según indica el comunicado, la entidad inició un proceso de investigación con personas externas y el denunciante.

“Una vez recibido el informe de la denuncia, el Provincial tomó tres acciones: activar el protocolo en vigencia; instruir el inicio de la investigación previa por medio de decreto del 18 de febrero de 2022; conformar una comisión investigadora acompañada por el delegado de Ambientes Sanos y Seguros y dos profesionales externos”, indica el texto.

Sin embargo, y tras la emisión de varios informes, se conoció que, el sacerdote en cuestión, al haber fallecido, no se podía llevar un acto canónico en su contra. 

Los Jesuitas informaron que se buscó asistir al denunciante, sin embargo, a la fecha “el denunciante no se ha comunicado para concretar dicho acompañamiento”. Alejandro M. era obispo auxiliar de Sucre entre 1976 y 1982 y Arzobispo Coadjutor de La Paz de 1986 a 1987 y secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana.

El religioso falleció en 1988, es el sexto de la orden procedente de España, señalado en el país como pederasta.