Reportan 521 casos de tosferina, 72% de los casos afecta a niños
Hasta el miércoles 26 de julio en el país se registraron 521 pacientes con tosferina o coqueluche y un total de 22.856 casos de dengue, informó el Ministerio de Salud y Deportes, reportó la Agencia Boliviana de Información.
Según el reporte oficial, de los 521 casos acumulados de coqueluche en el país, 373 (72%) son hasta 5 años y 148 mayores de ese rango de edad. El miércoles se reportó 402 contagiados recuperados, 111 pacientes activos, 24 casos presentados y se tuvo que lamentar 8 fallecidos.
La tosferina es una enfermedad respiratoria muy contagiosa que se caracteriza por una tos seca intensa, se transmite mediante gotículas salivales. Para evitarla se recomienda el uso del barbijo, alcohol en gel, el distanciamiento social y el lavado frecuente de manos.
DEJADEZ
El viceministro de Promoción, Vigilancia Epidemiológica y Medicina Tradicional, Max Enríquez, advirtió que los casos de coqueluche aumentan debido a que existe dejadez de parte de los padres de familia, que no llevan a sus hijos a vacunarse contra la tosferina y otras enfermedades, por lo que les exhortó a que acudan a los centros de vacunación.
La autoridad, en declaraciones a El Deber, recordó que el Programa Ampliado de Inmunización contempla la protección contra diferentes enfermedades como la coqueluche.
Enríquez informó que el mayor porcentaje de los casos de coqueluche se concentra en Santa Cruz, con 48% (252 casos) en lo que va de 2023.
El reporte de El Deber da cuenta de que esta enfermedad llegó a 11 municipios, entre ellos Santa Cruz de la Sierra, Cotoca, Pailón, Roboré, Montero, Puerto Suárez, La Guardia, El Torno, Lagunillas, San Ignacio y Camiri.
Otro dato que preocupa en la capital cruceña es que al menos 75 personas que trabajan en el Hospital del Niño dieron positivo a Coqueluche, de los 100 que se sometieron a la prueba, según el gerente de Epidemiología del SEDES, Carlos Hurtado.
CULPA DEL PARO
Santa Cruz es el departamento más afectado por la tosferina o coqueluche por las dificultades en la contención del brote de la enfermedad el pasado año, debido al paro cívico que duró más de un mes, afirmó este martes el viceministro Enríquez.
“En Santa Cruz hemos tenido una dificultad seria, (el brote) ha coincidido con un paro de 36 días, en ese momento del brote no podíamos hacer un desplazamiento, el personal estaba en los establecimientos de salud, pero era muy complicado hacer el desplazamiento para la contención. Hemos tenido una dificultad al inicio y la enfermedad se diseminaba muy rápidamente”, dijo.
En octubre de 2022, la tosferina altamente contagiosa y letal para los infantes, se reactivó en Santa Cruz, después de nueve años de erradicada.
El Ministerio de Salud activó medidas de contención y se movilizaron brigadas de vacunación en Santa Cruz; sin embargo, según el Gobierno, el paro cívico indefinido perjudicó.