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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

Organizaciones indígenas y colectivos hacen un llamado urgente por la defensa de la tierra y la vida

El manifiesto de los pueblos indígenas debía ser entregado a los candidatos presidenciales, Jorge Tuto Quiroga y Rodrigo Paz, pero ninguno de los dos asistió al evento.

Foro Nacional por la Tierra, Territorio y el Medio Ambiente. CENDA
Foro Nacional por la Tierra, Territorio y el Medio Ambiente. CENDA
Organizaciones indígenas y colectivos hacen un llamado urgente por la defensa de la tierra y la vida

Organizaciones indígenas, originaria, campesinas, jóvenes, colectivos ambientalistas y la sociedad civil hacen un llamado urgente por la defensa de la tierra, el territorio y el medioambiente.

En uno de los encuentros más significativos para la defensa ambiental y territorial en Bolivia, el Foro Nacional por la Tierra, Territorio y el Medio Ambiente reunió a representantes indígenas de los pueblos de occidente, oriente y el chaco bolivianos, junto a instituciones y organizaciones de la sociedad civil. Allí, líderes líderes de las distintas comunidades y pueblos elevaron una denuncia colectiva en contra del deterioro de los ecosistemas y la vulneración de los derechos sobre tierras y territorios indígenas que, dea poco, están alcanzando niveles críticos.

El Manifiesto de los pueblos indígenas, presentado al cierre del foro, sintetiza esta postura: “No pedimos favores, exigimos compromisos reales para garantizar la vida de los pueblos indígenas, de la tierra y de las generaciones futuras”. Esta afirmación resume un sentimiento de urgencia y desconfianza frente a promesas estatales incumplidas y a la persistencia de un modelo extractivista que continúa arrasando bosques, contaminando ríos y desplazando comunidades enteras.

Dicho documento debía ser entregado a los candidatos presidenciales, Jorge Tuto Quiroga y Rodrigo Paz, pero ninguno de los dos asistió al evento.

Foro por la Tierra concluyó con marcha y mitin en Santa Cruz. SUMANDO VOCES
Foro por la Tierra concluyó con marcha y mitin en Santa Cruz. SUMANDO VOCES

 

Para la realización del documento se crearon dos comisiones de trabajo: Medioambiente y Tierra y Territorio. Cada una de las mesas de trabajo debatió sus principales inquietudes y denuncias para luego plasmarlas en un documento oficial.

Los representantes elegidos para la Comisión Tierra fueron Lucio Ayala, presidente del territorio Multiétnico II - TIM II; y Rosa Mamani Quispe, representante de la Red Chimpu Warmi.

Los representantes elegidos para la ComisiónMedioambiente fueron Julián Apana, secretario de Organización de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP); y Rosa Pachuri, presidenta de la Organización Regional de Mujeres Indígenas Chiquitanas (ORMICH).

MEDIOAMBIENTE: EL COSTO DE UN MODELO EXTRACTIVO

En su intervención, Julián Apana, secretario de organización de la CPILAP, recordó que las demandas expuestas no provienen “de escritorios ni de intereses partidarios, sino de las voces de los territorios”. La denuncia de Apana apuntó a la crisis climática, al avance de la minería sobre áreas protegidas y a la mercantilización de la naturaleza, expresada en prácticas como los bonos de carbono que, a juicio de los pueblos indígenas, desconocen los derechos colectivos sobre los recursos.

Entre las exigencias más contundentes se encuentran:

  • La transición energética justa y democrática, que reduzca la dependencia de los hidrocarburos y apueste por energías limpias como la solar, eólica e hidrógeno verde.
  • La defensa del agua como un derecho fundamental, con la aprobación de una nueva ley que garantice la gestión comunitaria de cuencas, humedales y zonas de recarga hídrica.
  • La abrogación de la actual ley minera, señalada como instrumento de despojo y degradación, para reemplazarla por una normativa consensuada que incluya el derecho a la consulta previa, libre e informada.
  • La protección de áreas protegidas y territorios indígenas frente a incendios, deforestación y actividades extractivas, acompañada de la exigencia de dotar recursos y capacidad real a instituciones como el SERNAP y la ABT para fiscalizar y sancionar.

También realizaron un llamado político: “Quien aspire a gobernar Bolivia debe escuchar con seriedad estas demandas. No aceptaremos retrocesos ni promesas vacías”.

 

TIERRA Y TERRITORIO: EL CORAZÓN DE LA IDENTIDAD INDÍGENA

Por su parte, Lucio Ayala, presidente del Territorio Multiétnico II (TIM II), recordó que el territorio no es solo tierra: “Es espacio de vida, es presente y futuro de los pueblos”. Su mensaje fue categórico frente a las políticas que intentan individualizar la tierra y mercantilizarla, debilitando los sistemas de vida comunitarios y el carácter colectivo de la propiedad indígena.

Ayala denunció la inacción del Estado ante el avance de actividades extractivas, que afectan la autodeterminación y las formas propias de organización y subsistencia de los pueblos originarios. Exigió el fortalecimiento de la gestión territorial autónoma, la titulación pendiente de territorios indígenas y una auditoría al INRA y a la ABT, a quienes responsabilizó de irregularidades en el proceso de saneamiento de tierras y de otorgar permisos que facilitan la invasión de los territorios.

Con un mensaje de firmeza, advirtió: “Nos declaramos en estado de alerta, activamos nuestras formas de monitoreo territorial y no dudaremos en movilizarnos para defender lo que es nuestro”.

UN MANIFIESTO QUE INTERPELA AL PAÍS

El Manifiesto de los pueblos indígenas aprobado al final del Foro condensa las demandas en torno a tres ejes fundamentales: la defensa del Estado plurinacional y los derechos conquistados, la transición hacia un modelo de desarrollo sostenible y diversificado —basado en la agricultura familiar, la bioeconomía y el manejo de frutos amazónicos— y la consolidación de autonomías indígenas como garantes de la protección territorial y ambiental.

Este documento denuncia la ausencia de políticas coherentes para enfrentar la crisis climática, el extractivismo descontrolado y la corrupción en las instituciones encargadas de proteger los recursos naturales. A la vez, plantea un horizonte alternativo: uno donde la justicia indígena, la participación comunitaria en las decisiones, y el respeto a los saberes ancestrales sean el pilar para reconstruir la relación con el medioambiente.

UNA ADVERTENCIA Y UNA ESPERANZA

El Foro en Santa Cruz marcó un hito porque, más allá de los reclamos, los pueblos indígenas articularon una propuesta política integral. Reclaman que la defensa ambiental y territorial no sea vista como un obstáculo al desarrollo, sino como la única vía para garantizar la vida en el país.

El mensaje que dejaron a las autoridades y candidatos fue inequívoco: “Aquí se juega el futuro de los pueblos y de Bolivia entera”. En un contexto de creciente conflictividad socioambiental, esta advertencia no puede ser ignorada.

El desafío, sin embargo, va más allá de la voluntad de los líderes indígenas. Requiere que la sociedad boliviana en su conjunto asuma que la lucha por los territorios y la naturaleza es una lucha por la supervivencia y dignidad de todos.

*Participaron del evento Líderes, autoridades de las organizaciones de las Naciones y Pueblos Indígenas Originarios Campesinos de las las regiones del altiplano, amazonía, chaco y chiquitanía (tierras altas y bajas).

El evento fue organizado por una articulación amplia de instituciones y movimientos sociales como la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB), el Bloque de Organizaciones Campesinas e Indígenas de la Amazonía Boliviana (BOCINAB), y las organizaciones de la sociedad civil e entidades civiles sin fines de lucro.