Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 07 de diciembre de 2021
  • Actualizado 08:18

Muerte de joven campesino en Potosí deja dudas; buscan culpables y justicia

El velorio de Basilio Titi en la Federación de Campesinos de Potosí. RKC
El velorio de Basilio Titi en la Federación de Campesinos de Potosí. RKC
Muerte de joven campesino en Potosí deja dudas; buscan culpables y justicia

La muerte del joven campesino de Potosí, Basilio Titi, encierra un misterio para el Gobierno, su familia y organizaciones afines al Movimiento Al Socialismo (MAS). 

El informe médico forense no convence, por lo que piden una nueva autopsia para determinar las “verdaderas causas” de su fallecimiento. Temen que haya sido asesinado por las personas que acataban el paro multisectorial convocado por el Comité Cívico Potosinista (Comcipo), en medio de la represión de la Policía. Aseguran que las marcas de violencia en su cuerpo son prueba de ello.

La Fiscalía, según ERBOL, confirmó ayer que Titi tenía lesiones compatibles por caída y que un bolo de coca obstruyó el ingreso de aire hacia los pulmones, causándole la muerte.

“Se ha podido evidenciar lesiones a nivel de rostro que son compatibles con una contusión por caída. A nivel de extremidad inferior también se pudo evidenciar una lesión compatible con caída. Internamente se ha podido verificar infiltrados hemorrágicos en cuero cabelludo que también son compatibles con caída. A nivel de vías aéreas se ha podido evidenciar la presencia del bolo de coca en abundante cantidad, que esta coca ha obstruido el ingreso del aire hacia los pulmones, lo cual ha ocasionado que esta persona fallezca”, manifestó una representante del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF).

La fiscal departamental Roxana Choque indicó que el joven fue encontrado el martes en la calle Cobija, a unos pasos del centro de salud CIES y que la autopsia fue realizada en el mismo instante. Anunció que aún son muchos actuados investigativos que se tienen que realizar en este caso, como la toma de entrevistas y verificación de cámaras.

La versión de que el joven Basilio falleció por el bolo de coca fue rechazada por el sector campesino de Potosí, que pidió la renuncia de la fiscal y la delegada defensorial. La dirigente de la Federación de Mujeres Originarias y Campesinas Bartolina Sisa, Ada Vargas, informó que se está pidiendo otra autopsia porque al lavar el cuerpo vieron que fue “brutalmente maltratado” e incluso con el uso de armas punzo cortantes, generando daños en su cabeza, brazos y pies.

La hermana del joven, Julia Titi, a tiempo de pedir justicia aseguró que lo mataron a golpes y que es “un cuento” que se haya atragantado con la coca.

GOBIERNO

El Ministro de Justicia y Transparencia Institucional, Iván Lima, manifestó que se debe investigar las causas de la muerte del joven, principalmente, porque quedan dudas sobre el infiltrado hemorrágico en su cráneo, que coincide con una grave caída.

Explicó que como Estado se hace el seguimiento y se asumen acciones penales correspondientes para que con cámaras, tecnología, testigos e información se pueda establecer las circunstancias de los hechos y dar con los responsables.

“Es claro que la causa de la muerte no se puede dar porque un ciudadano esté consumiendo un bolo de coca, como se ha manifestado, aquí hay un acto complejo en el cual la vida de un boliviano ha terminado en condiciones que no son normales”, dijo.

Por otro lado, la autoridad considera que, en la investigación se debe indagar el “discurso de odio” de Comcipo, así como la obstaculización del tránsito de ambulancias, que no quedarán impunes.

Lima planteó, citado por ABI, que la investigación debe tomar en cuenta una serie de elementos como la situación del racismo y la discriminación.

“El discurso de odio, la confrontación, el llamado a la división, el llamado a que los bolivianos no podamos vivir y celebrar actos tan importantes como las efemérides de un departamento, no puede dejarse de lado en la investigación de un delito”, afirmó.

Más temprano, el viceministro Álvaro Terrazas, denunció que bloqueadores impidieron y atacaron a ambulancias que debían atender al joven. Detalló que, en Potosí, el Centro Regulador de Urgencias recibió más de 80 llamadas y solo se pudo atender 30.