Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 23 de febrero de 2024
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Justiniano habla de un "estimado" de cinco muertos y llama al diálogo

El ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano. CAPTURA DE PANTALLA
El ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano. CAPTURA DE PANTALLA
Justiniano habla de un "estimado" de cinco muertos y llama al diálogo

Tras conocerse la muerte de cinco personas en los enfrentamientos en Sacaba, Cochabamba, el Gobierno transitorio de Jeanine Áñez convocó a una mesa de diálogo a todos los sectores. Asimismo, afirmó que los cocaleros movilizados, pertenecientes al Movimiento Al Socialismo (MAS), tienen en su poder armas de uso militar y que tienen el objetivo de generar convulsión en el país.

"Convocamos al diálogo a todos los sectores inclusive al sector este de Cochabamba. La señora Presidenta me ha encomendado trasladarme al lugar con la finalidad de extremar todos los esfuerzos para llegar a una mesa de diálogo y llegar a una concertación que nos permita llegar a la pacificación del país", explicó el ministro de la presidencia, Jerjes Justiniano, en conferencia de prensa.

Resaltó que la Policía Boliviana y el Alto Mando Militar le informaron que no se puede confirmar la cantidad exacta de muertos, pero sí se estima que hay cinco personas fallecidas y 22 personas heridas, la mayoría por armas de fuego.

Explicó que con las muertes en el enfrentamiento de los cocaleros del Trópico de Cochabamba con los efectivos policiales y militares en el puente de Huayllani de Sacaba, se trata de una "situación crítica" la cual debe convocar a todos los sectores a pacificar el país.

Por ello dijo, que, desde el martes, tras la proclamación de Áñez en la Presidencia, se iniciaron diálogos con diversos sectores y organizaciones sociales como con la Federación de Padres de Familia de El Alto, Interculturales, Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia la discusión (CSUTCB), Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) y Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu "CONAMAQ", entre otros.

"Esta situación nos debe llamará al diálogo a la pacificación del país, en este par de días que hemos estado asumiendo la gestión gubernamental hemos intentando sentarnos con distintos sectores, movimientos sociales, pueblos originarios campesinos con la final de llegar a ponernos de acuerdo en la pacificación del país, que es algo esencial", dijo.

Resaltó que en las reuniones se estableció que tanto las organizaciones como el Gobierno está de acuerdo en dos aspectos: la anulación de las elecciones y la convocatoria a nuevos comicios.

Denuncia de grupos que quieren convulsionar el país

El Ministro de la Presidencia afirmó que los informes policiales y militares dieron cuenta de que algunos de los cocaleros movilizados del Trópico de Cochabamba en Sacaba cuentan con armas de guerra. En ese sentido dijo que su objetivo es convulsionar el país causando muertes en ese sector.

"Se trataría de armamento de uso militar, 7 punto no sé cuánto específicamente. Uno de los fallecidos presenta una herida de muerte singular, el proyectil ingresó por detrás de la nunca y de arriba hacia abajo. Eso quiere decir que no provino de un enfrentamiento cruzado, sino de a tras de su propia fuerza", aseguró Justiniano.

En ese sentido, dijo que Gobierno sospecha que el los cocaleros del MAS quieren generar convulsión social en el país con la existencia de muertos asesinados de en sus propias filas.

"Se está generando intentar un estado de convulsión por eso llamamos a la pacificación, al diálogo, a sentarnos en una mesa. En la cual nos puedan decir cuáles son sus inquietudes y que le podamos demostrar que este no es un gobierno sin sol y sin luna", insistió Justiniano.

Dijo que situación similar sucedió a horas de la renuncia de Evo Morales, cuando un grupo de personas quemó la Wiphala con el fin de causar indignación en Bolivia. Después de ese acto, comenzaron los saqueos y ataques a propiedades públicas y privadas de La Paz y El Alto.

"Creemos que está sucediendo algo similar con la Wiphala que creemos que ha sido un agravio y ofensa, pero que en parte pudo haber sido una instigación, que pudo ser un infiltrado que quiso causar eso, y evidentemente se llegó a quemar la Wiphala, que no es un símbolo del MAS sino de un sentimiento nacional", precisó.