‘Golpe’: a 36 días del 26-J dan de baja a Zúñiga y 4 generales; habrá más
Luego de poco más de un mes de la revuelta militar que asedió el 26 de junio al Palacio de Gobierno con Luis Arce y sus ministros atrincherados dentro, se conoció que Juan José Zúñiga, el hombre que lideró el alzamiento, perdió su grado de general, del mismo modo que otros cuatro exjefes militares.
Así las cosas, además del potosino Zúñiga, fueron separados el vicealmirante Juan Arnez, Marcelo Javier Zegarra, Juan Mario Paulsen y Franz Ordóñez, cinco ahora exuniformados que han tomado un papel clave en la asonada que enfrentó al presidente Luis Arce.
El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, explicó cuál es la suerte que corren los cinco: “Esta resolución, en la parte disciplinaria, de acuerdo a las normas militares, ha determinado la baja de estos cinco generales. Consiste en la separación definitiva del servicio activo, sin goce de haberes, grado, honores y uniforme. Es la determinación que ha asumido el Tribunal Superior (…), instancia que juzga a los militares de más alto rango”.
Se sabe que todos ellos, mismos que se encuentran privados de su libertad, fueron notificados con la resolución administrativa disciplinaria.
Novillo agregó que también hay otros uniformados, de menor grado, que son procesados en sus respectivas fuerzas y que en los siguientes días se conocerá la resolución en contra de ellos.
Zúñiga, tras haber sido detenido por los acontecimientos del 26 de junio, fue recluido en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz. Luego, el 29, fue llevado a la cárcel de El Abra, en Cochabamba, por motivos de seguridad.
En este tiempo salieron a la luz varios detalles que hicieron a la revuelta y a las supuestas intenciones que habría tenido el potosino en torno a una hipotética asunción mediante la toma.
Se supo, por ejemplo, que el exgeneral tenía pensado tomar el poder de facto al caer el sol, planeaba nombrar un gabinete y llamar a elecciones en 90 días. El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, compartió que el excomandante contaba, incluso, con una canción elegida para su frustrada proclamación y un manifiesto.
Además, ya habría definido quiénes serían sus ministros de Defensa, de la Presidencia y de Gobierno.
En contrapartida, la versión del imputado por terrorismo y alzamiento armado fue que él recibió presuntas “instrucciones” dadas por el Jefe de Estado, a fin de “levantar su popularidad”.
El 26 de junio en la noche, ni bien fue detenido por la Policía, Zúñiga declaró ante los medios: “El Presidente me dijo que la situación estaba jodida y necesitaba algo para levantar su popularidad”.
Arce echó por tierra esa aseveración, en el entendido de que no aplicaría ese tipo de estratagemas a cambio de la sangre del pueblo.
“Lamentablemente para él y, hemos demostrado, yo no soy un político que se va a ganar la popularidad con la sangre del pueblo. Todo lo contrario”.
Hasta la fecha, hay más de 30 personas bajo el foco de la investigación. Varias de ellas han apuntado contra Zúñiga. Al menos cuatro (dos capitanes y dos coroneles), pertenecientes al Ejército, no solo declararon formalmente haber desconocido toda la movida militar de la que fueron parte el 26, sino que se querellaron penalmente contra el excomandante potosino.