Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 18 de junio de 2024
  • Actualizado 00:14

El Gobierno y empresarios evalúan el uso de yuanes y reales para el comercio exterior

Yuanes, la moneda oficial que circula en China. EL ECONOMISTA
Yuanes, la moneda oficial que circula en China. EL ECONOMISTA
El Gobierno y empresarios evalúan el uso de yuanes y reales para el comercio exterior

Una ruta de trabajo con iniciativas de uso de reales y yuanes en lugar de los dólares estadounidenses, además del diseño de un plan piloto de devolución de impuestos a los exportadores son las propuestas que se conversaron en una reunión entre el Gobierno y los empresarios.

El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, informó que en el encuentro se estableció una ruta de trabajo con representantes de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) y del sector minero exportador.

Entre el lunes y martes de la próxima semana los exportadores presentarán “información estadística, para establecer una mejor comprensión (de la situación), que se podría plasmar en la normativa para la devolución de los CEDEIMs (Certificado de Devolución Impositiva)”.

“Otro punto importante (de la reunión) es trabajar en un mecanismo que impulsen swaps entre China y Bolivia y entre Brasil y Bolivia porque son las regiones que son las que tienen bastante comercio; y podría aliviar el uso de la divisa norteamericana. Utilizando y reemplazando a través del real y el yuan las transacciones de comercio exterior”, indicó.

Reveló que incluso ya se realiza el “trabajo técnico” con los bancos centrales de China y Brasil para concretar este intercambio de divisas.

El uso del yuan para el comercio exterior no es nuevo, el pasado año ya se puso en marcha y en febrero de esta gestión el Banco Unión firmó un acuerdo con el Banco de Industria y Comercio de China para realizar transacciones entre las moneadas de ambos países.

Montenegro indicó además que se está evaluando un mecanismo de agilización y optimización de los procesos de fiscalización de las facturas que presentan los exportadores para respaldar la devolución de CEDEIMs.