Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 16 de junio de 2024
  • Actualizado 18:05

Entrambasaguas ahora piensa que los masistas son "respetables"

El español confiesa, en un diálogo con OPINIÓN, que está "arrepentido" por sus "equivocaciones". Involucra a Sacha Llorenti de haberlo "descontextualizado". Dice que no tiene relación con Murillo.
El periodista español Alejandro  Entrambasaguas. Cortesía Alejandro Entrambasaguas
El periodista español Alejandro Entrambasaguas. Cortesía Alejandro Entrambasaguas
Entrambasaguas ahora piensa que los masistas son "respetables"

Si pudiera regular el reloj y volver en el tiempo, no diría que los votantes masistas desconocen qué es un teléfono móvil y, quizás, tampoco pronunciaría que su intelecto es equivalente a cero. Al menos, eso es lo que intenta convencer el español Alejandro Entrambasaguas, el periodista de OkDiario que ha decidido concentrar su mirada hacia estos lares y que en las últimas semanas ha ganado un protagonismo curioso en Bolivia, con la constante de denunciar duras acusaciones sobre la figura del expresidente Evo Morales.

Su nombre real es Alejandro Sanmiguel Entrambasaguas, pero -aclara- resolvió usar su segundo apellido por una cuestión de "estilo". Según el periodista de OkDiario, no lo hizo por querer "ocultar" la relación paterna.

En esta entrevista exclusiva con OPINIÓN, Alejandro cuenta que su llegada al país se dio de manera "casual"; y que ahora él considera al elector masista como un ciudadano muy respetable. "Es un votante al que yo respeto profundamente", apunta, luego de unos días en los que se refirió a dicho elector como alguien ajeno a la civilización.

Lo culpa a Sacha Llorenti, exembajador de Bolivia ante la ONU, de haber viralizado su video y de haber usado su "metida de pata" para perjudicarlo. "Ya pedí perdón tres veces. Si tengo que hacerlo mil veces más, lo haré", dice.

P: ¿Cómo se da que un periodista español haga tanto foco en Bolivia?
R: Viajé dos veces a Bolivia. La primera, a finales de diciembre. Estuve dos meses y medio. Me mandaron mis jefes. Me envió (OkDiario) por dos motivos: para investigar los nexos económicos entre el Gobierno de Evo Morales y Pablo Iglesias (secretario general del partido español Podemos). En aquel momento, Iglesias se iba a convertir en el vicepresidente de España, que ahora es. Por otro lado, porque ocurrió lo de la Embajada de México, cuando seis policías intentaron asaltarla armados. Me mandaron con dos objetivos: tratar de averiguar qué ocurrió en esa Embajada y para tratar de ahondar en esos pagos presuntamente de Morales hacia Podemos. Lo primero que publiqué fue de aquella huida tras la operación frustrada de los españoles que, según el Gobierno actual, su objetivo era sacar a los exministros de Morales porque habían amenazado con que si desde España no se les ayudaba, iban a hablar sobre la financiación de Podemos. No sé si eso sería cierto o no, pero coincidió en el tiempo. La investidura de Iglesias como vicepresidente fue cinco días después de eso. El segundo reportaje que llamó la atención fue por cómo encontré a Carlos Romero. En Bolivia. Llevo en España cinco días. Desde que fui, mi periódico consideró oportuno que mantuviera el foco en el país, porque en España se investiga a Iglesias por ese dinero que ha podido recibir. De ahí el interés de un medio español en Bolivia.

P: ¿Has tenido algún contacto con gente del Gobierno boliviano, Arturo Murillo o Jeanine Áñez, por ejemplo?
R: Ninguno. Conozco a cinco o seis ministros, pero de las entrevistas que les hice. Lejos de eso, no volví a hablar con ninguno para nada. Le hice entrevista a Arturo Murillo, a Álvaro Coímbra, al exministro de Economía José Luis Parada y a la canciller Karen Longaric, pero lejos de ese contacto que puede tener un periodista, de uno o dos días, no tengo ningún contacto más.

P: ¿Por qué usas el apellido Entrambasaguas, si el paterno es Sanmiguel?
R: Es que eso es mentira. Soy muy joven. Llevo trabajando en OkDiario cuatro años. Desde que empecé a hacerlo, siempre he firmado mis reportajes y trabajos de investigación como Alejandro Entrambasaguas, por lo tanto, eso es de siempre. Es una cuestión de estilo mío. Cuando leo: "Entrambasaguas oculta su primer apellido", digo, "imbéciles". 

P: ¿Qué pasó? Has tenido dichos poco afortunados hacia los votantes masistas que tú mismo has reconocido.
R: El otro día, me hicieron una entrevista en un canal de Youtube que se llama "Estado de alarma". Querían hacer un análisis de las elecciones del domingo en Bolivia. La nota duró 40 minutos. Sacha Llorenti, el exministro de Morales, sacó de contexto 30 segundos, con unas palabras que dije. Él las viralizó. No lo hizo de manera casual. Lleva meses provocándome en redes sociales y yo le callé la boca en una ocasión, diciendo que su hermana tenía una empresa radicada en Inglaterra, su cuñado, en Panamá, y que había recibido subvenciones públicas desde un ministerio cuando él todavía era ministro. Él estaba esperando que yo metiera la pata para atacarme. Lo que hizo fue agarrar ese trozo de video y lo viralizó para provocar confusión en la gente. Yo estaba haciendo un análisis de cómo era el votante medio del partido de Morales y de su nivel socio-económico. Eso fue en directo, no podía rectificar. Una vez que volví a ver la entrevista, me di cuenta de que me equivoqué y mi primera reacción fue poner un tuit diciendo que lo ha provocado Sacha Llorenti y, seguidamente, pedí perdón. Mi intención nunca fue molestar ni insultar a nadie. Admiro a Bolivia. Les tengo muchísimo cariño a los bolivianos. Fueron palabras poco afortunadas. Me expliqué mal. No usé las palabras correctas. Ya pedí perdón tres veces. Si tengo que hacerlo mil veces más, lo haré.

P: ¿Entonces, en qué quedamos, fue una sacada de contexto o una equivocación tuya?
R: Las dos cosas. Fue una equivocación mía, pero luego Sacha Llorenti sacó de contexto esos 30 segundos y los viralizó con la intención de provocar un linchamiento contra mi parte.

P: No parecen editados esos 30 segundos, ¿no? 
R: Para nada. Pero si pones 5 minutos, ves el hilo y la evolución de la conversación.

P: Y ahora, ¿qué concepto tienes del votante masista?
R: Es un votante al que yo respeto profundamente. Soy una persona demócrata que cree en la libertad. A lo que me refería con esas malas palabras que usé fue que el MAS se aprovechó de las carencias que tiene parte de la sociedad boliviana. Es gente muy respetable, que puede vivir en el campo, en la ciudad o donde quiera, pero que como consecuencia de no haber podido nacer en una familia con niveles económicos altos, de no haber tenido la suerte de ir al colegio o a la universidad, tiene una serie de carencias. El MAS usó a ese segmento de la población. Hay una parte de la sociedad boliviana que no posee acceso a medios de comunicación. La gente que votó al MAS merece mi total respeto porque ha votado a un partido político que es tan legítimo como cualquier otro.

P: ¿Te veremos de aquí a unos dos o tres años, o lo haremos en cinco?
R: Me encantaría volver cuando las aguas se calmen. Es un país en el que aún hay mucho por investigar, pero he dicho que no podré regresar en los próximos cinco años porque, antes de volver a España, salió Efraín Chambi (senador del MAS) pidiéndole a la Fiscalía que me detuviera por hacer mi trabajo. Lo que no voy a hacer es ir a un país y que nada más pise el aeropuerto me detengan. Las declaraciones de Chambi denotan cómo él y parte de su partido desconocen el trabajo del periodista. Sus declaraciones denotan que odia la libertad de expresión y de prensa. 

P: En España te han tildado de "testigo falso" en el caso del Pequeño Nicolás. Quiero que dejes clara esta figura.
R: Son digitales que no tienen ningún tipo de crédito. Acudí como testigo, efectivamente, en una de las causas judiciales del Pequeño Nicolás (caso de un joven acusado de estafar). Fui en calidad de periodista porque me citó un juez. Declaré en contra de la comisión judicial formada por policías que investigaba el caso. Yo había tenido acceso a una información que era contraproducente para los policías que dirigían la investigación. Cuando declaré, el juez cesó a los policías. Uno de los medios que me acusó de esto fue Público. Una de las fuentes de ese digital era uno de esos policías que se habían cargado tras mi testimonio. Lo que hicieron fue publicar que yo había prestado falso testimonio, pero eso es algo que lo debe decir un juez, no una periodista.