Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 25 de septiembre de 2022
  • Actualizado 21:36

Galindo y Rivera hablaron de poder y neoliberalismo; sellaron encuentro feminista con un beso

Ambas activistas, de extensa trayectoria, disertaron en el Primer Encuentro de Feminismos Comunitarios Campesinos y Populares en Abya Yala, en Tilcara, Argentina. Además de ellas, también participaron mujeres como Rita Segato y Adriana Gonzales. 
María Galindo y Silvia Rivera Cusicanqui, en el
María Galindo y Silvia Rivera Cusicanqui, en el Primer Encuentro de Feminismos Comunitarios Campesinos y Populares en Abya Yala, en Tilcara, Jujuy.
Galindo y Rivera hablaron de poder y neoliberalismo; sellaron encuentro feminista con un beso

Tilcara, ciudad ubicada en la provincia de Jujuy, en Argentina, albergó el Primer Encuentro de Feminismos Comunitarios Campesinos y Populares en Abya Yala. En la ocasión, diferentes activistas de la talla de Adriana Gonzales, Rita Segato, Silvia Rivera Cusicanqui y María Galindo, entre otras, ofrecieron sus disertaciones y debatieron sobre el poder, el neoliberalismo y los efectos de la pandemia. 

En la cita, la también comunicadora paceña Galindo se fundió en un abrazo y un beso con Rivera Cusicanqui. Ambas lideresas resolvieron sellar el encuentro con dicho gesto ante el público presente. La organización estima que alrededor de 2.000 personas han sido partícipes.

Durante su disertación, la socióloga Rivera Cusicanqui efectuó un análisis con relación al "retorno a lo elemental" que ha supuesto la crisis desatada por la COVID. 

"La otra enseñanza que a mí me ha dejado la pandemia es que a grandes males, pequeños remedios. Es esa pequeña política de volver a lo elemental. Con la pandemia hemos vuelto a lo elemental. En Bolivia se cerraban las fronteras y empezó a rehabilitarse la economía femenina del cuidado, del alimento. Es el reconocer que hay seres vivos poderosos a los que no les damos pelota, que tenemos una relación totalmente esquizofrénica con los animales, una relación utilitaria, de manipulación, de manejo de todo el tema de la ingeniería genética es fatal", reflexionó.

"Todo eso son señales de una gran soberbia. El fundamento que nos enseñó esta nueva lógica de volver a lo elemental, de tratar de cultivar, de afirmar relaciones de trueques (...)".

Por su lado, Galindo apuntó, entre otras cosas, al "neoliberalismo". "Yo siento, quizás me equivoco, que no es tiempo de paliativos, no es tiempo de bálsamos. No es tiempo de resignación. Siento una euforia que no nace de mí, sino que viene y me sacude como un choque eléctrico. No queremos paliativos. Además, el neoliberalismo lleva 50 años despojándonos de todo y haciéndonos bailar su danza. Tenemos un problema de poder".