Despiden a Marco Aramayo con honra y pedido de justicia
Un homenaje póstumo antecedió el entierro del exdirector del Fondo Indígena Marco Antonio Aramayo en su última morada, donde descansa en paz tras siete años de encarcelamiento y lucha por la “verdad y justicia” tras ser acusado de corrupción. Así lo recuerdan sus amigos y familiares que lo acompañaron hasta los pies del monumento a Cristo Redentor, en el departamento de Santa Cruz, en medio de pañuelos blancos y carteles exigiendo que su caso sea esclarecido.
Aramayo falleció el pasado martes por un paro cardiorespiratorio. En vida sufrió tortura y una serie de abusos que complicaron su salud. Pese a esto, resistió las acusaciones en su contra y negó inculparse para someterse a un juicio abreviado y quedar libre.
Sus familiares creen que no deben guardar rencor y que cada quien guarda en su conciencia lo que hizo.