Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de septiembre de 2022
  • Actualizado 21:28

Creemos cuestiona rapidez en atención a Dávila: Se preserva la salud de un narco y no de Áñez

Acotó que este es el país en el que "se defiende a los narcos, se les preserva la salud a los narcotraficantes, no así a una expresidenta constitucional", insistió.

La expresidenta Jeanine Áñez en prisión. APG
La expresidenta Jeanine Áñez en prisión. APG
Creemos cuestiona rapidez en atención a Dávila: Se preserva la salud de un narco y no de Áñez

La bancada de Creemos cuestionó la rapidez con la que actuaron las autoridades competentes en la atención de la salud del exdirector antidrogas, Maximiliano Dávila; cosa que no sucedió con la expresidenta del Estado, Jeanine Áñez.

"Que rapidez que han actuado a un estornudo a Dávila lo llevan al (hospital del) Torax, no fue tratada de la misma manera Jeanine Áñez cuando se pedía diferentes tipos de informes para que sea evaluada", protestó el jefe de bancada en el Senado, Henry Montero.

Acotó que este es el país en el que "se defiende a los narcos, se les preserva la salud a los narcotraficantes, no así a una expresidenta constitucional", insistió.

Según Montero, el Movimiento al Socialismo y el Gobierno otorgan este tipo de cuidados a Dávila "para que no hable", y no vincule los nexos del tráfico de drogas. Dávila tiene un proceso en Estados Unidos por el delito de tráfico de drogas, mientras que en Bolivia por legitimación de ganancias ilícitas.

El senador Montero de profesión médico, dijo que, así como han actuado de manera rápida para atender la situación de salud de Dávila, un equipo multidisciplinario debe evaluar a Áñez porque está cumpliendo su octavo día en huelga de hambre.

Precisó que a una semana de huelga de hambre, debe estar sintiendo su azúcar elevada, daño en los riñones, además debe presentar calambres que son signos de la deshidratación y reducción de potasio, magnesio, entre otras vitaminas que requiere el cuerpo.

El año pasado, la defensa de Áñez denunció una odisea para que su familia logre que se valore el estado de su salud en un centro médico privado y una serie de obstáculos gubernamentales para que eso ocurra.

En marzo de 2021, a pesar de su presión alta, la Dirección de Régimen Penitenciario no autorizó su traslado a un centro hospitalario. "Está bastante afectada se la ha puesto en riesgo porque se encontraba con la presión bastante alta, estaba solo con una pastillita cuando llegué; ahora esta con oxígeno", dijo ese tiempo la abogada Norka Cuéllar.

En agosto, una orden judicial autorizó que Áñez deje por dos horas el penal de Miraflores para hacerse una valoración cardiológica en una clínica privada, sin embargo, las autoridades de Régimen Penitenciario ordenaron que se la lleve a un hospital público.

Áñez fue llevada al Instituto Nacional del Tórax en medio de un significativo operativo de seguridad. Debía someterse a un estudio de "ecocardiograma de doble color", para que en función de los resultados se establezca la medicación.