Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 02 de diciembre de 2021
  • Actualizado 15:23

Copa y Quispe defienden la wiphala; activista reivindica el patujú en La Paz

El gobernador de La Paz, Santos Quispe. ERBOL
El gobernador de La Paz, Santos Quispe. ERBOL
Copa y Quispe defienden la wiphala; activista reivindica el patujú en La Paz

La alcaldesa de El Alto, Eva Copa, y el gobernador de La Paz, Santos Quispe, criticaron ayer con dureza los hechos que tuvieron lugar el viernes pasado, en Santa Cruz, cuando ese departamento celebró su efemérides y la wiphala fue quitada de uno de los mástiles.

La alteña se mostró en desacuerdo con el desaire que sufrió el vicepresidente David Choquehuanca, quien no tuvo la posibilidad de dirigir un discurso en aquella fecha. “Mi solidaridad con el Vicepresidente, porque él es aimara como nosotros. No vamos a permitir que nadie le falte el respeto porque aquí hubo elecciones democráticas donde el pueblo ha decidido quiénes nos comandarán. Así como respetamos a las autoridades legítimamente elegidas en Santa Cruz, esas autoridades también deben respetar a las autoridades legítimamente elegidas por el pueblo boliviano”, enfatizó.

Copa envió un mensaje a los que quieran “politizar”: “Que no se equivoquen. La wiphala no es un partido político. Es del pueblo. La wiphala es de los 36 pueblos indígenas, originarios y campesinos. No politicen este tema”.

Por su parte, el gobernador Quispe criticó el accionar de Luis Fernando Camacho y lo calificó como propio de “niño”. Según el hijo del líder originario Felipe Quispe, el Gobernador cruceño “cayó en la trampa del Movimiento Al Socialismo (MAS)”

“¿Para qué invita al vicepresidente si va actuar de esa manera? Si él (Camacho) ya sabe que tiene invitados, debe guardar respeto (…) discriminar al hermano Choquehuanca es como discriminar a todo el occidente”, se quejó.

Por otro lado, en una suerte de reivindicación del patujú, un activista cruceño intentó izar la bandera en la plaza Murillo de La Paz. No obstante, su tentativa fue interrumpida por efectivos policiales y militares, quienes alegaron no contar con autorización para el izado.