Caso encapuchados: España investiga, niega plan de fuga y ve falta de voluntad de Bolivia
El Ministerio de Relaciones Exteriores de España concluyó su investigación respecto al incidente registrado con sus funcionarios "encapuchados" que intentaron ingresar a la residencia diplomática de México en el departamento de La Paz.
En el resultado, aseveró, según ERBOL que no hubo un plan de fuga de asilados, debido a lo cual reprochó al Gobierno boliviano por dar cabida a "noticias falsas".
El incidente se registró el 27 de diciembre. Entonces, vecinos evitaron que funcionarios españoles, quienes se habían cubierto el rostro, ingresen a la residencia mexicana porque sospechaban que sacarían al exministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana y otras exautoridades asiladas.
Según la investigación del Gobierno español, sus funcionarios recibieron la instrucción de visitar la residencia de la embajadora mexicana, "para intentar contribuir a mitigar la tensión entre Bolivia y México, tal y como ya lo había hecho la propia Delegación de la Unión Europea". Añade que los funcionarios GEO estaban para reforzar el dispositivo de seguridad de la Embajada y del personal diplomático.
Sin embargo, otro informe recogido por EFE hace referencia a que iban a “un desayuno de cortesía”. Aclara también que las "instrucciones no consistían de ningún modo en sacar a asilados de la residencia ni en mantener contacto con ellos".
En un comunicado expresó que “lamenta profundamente que miembros del Ejecutivo interino boliviano dieran pábulo a las noticias falsas sobre un supuesto plan de fuga”.
LA DIPLOMACIA La agencia EFE reportó que España acusa a Bolivia de falta de voluntad para resolver crisis diplomática. Criticó al país por no dar "ninguna muestra de voluntad" de contribuir a "desescalar" la crisis.
Así se recoge en la respuesta parlamentaria que el Gobierno dio al diputado de EH Bildu, Jon Iñarritu sobre el citado incidente. El texto recoge una cronología y concluye que pese a las explicaciones ofrecidas sobre el motivo y circunstancias de la visita y el desmentido a un día de los hechos, además de la expulsión a los funcionarios diplomáticos españoles, continúe la desinformación.
“España aspira a mantener unas relaciones bilaterales que estén a la altura de los vínculos entre ambos países y que se sustenten en el respeto recíproco por los respectivos ordenamientos e instituciones nacionales”, cierra el comunicado.