Base para negociar incremento es 3%; privados ven acuerdo político

El ministro de Economía, Marcelo Montenegro. ARCHIVO
Se estima que unos 310.000 trabajadores recibirán el beneficio en dos sectores mientras el resto que son 90.000 funcionarios no lo harán. Los privados advierten con conflictos. 

El incremento salarial del 3% al haber básico está sujeto a negociación en el sector privado, sobre la base de este porcentaje mientras que en el sector público solo alcanzará a los trabajadores de salud y educación. Así lo confirmó el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro.

Para los empresarios, se trata de una medida que forma parte de un “acuerdo político” y que generará conflictos. Esperan la vigencia de la norma y de su reglamento.

El Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) acordaron un incremento del 3% al haber básico y 4% al salario mínimo nacional.

La propuesta del ente matriz de los trabajadores era del 7% al mínimo y 10% al básico mientras que desde el Gobierno el último planteamiento fue de 1.5%.

Montenegro aclaró que las Fuerzas Armadas, Policía, funcionarios de instituciones públicas y estratégicas, además de ministros y viceministros no recibirán el incremento. Se estima que unos 310.000 trabajadores de salud y educación recibirán el beneficio y el resto, que son 90.000 funcionarios, están excluidos.

Justificó la decisión porque en las empresas públicas hay proyectos de inversión y “se van a sacrificar para dar este incremento”.

“Queda claro que el incremento es un elemento de reposición al poder adquisitivo del salario y que está siendo repuesto por el Gobierno nacional”, dijo.

Con respecto a las gobernaciones, municipios y universidades, dijo, citado por ABI, que habrá el incremento, “en función a sus posibilidades”. 

También advirtió que las empresas privadas no tienen por qué despedir a sus trabajadores “porque hay una fase de ascenso de la economía que está en otra tendencia y no es razonable que ahora aumente el desempleo”.

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) calificó como “un acuerdo político” el incremento. A través de un comunicado, reiteraron que las “consecuencias perjudiciales”, en el plano económico y social, serán de “entera responsabilidad” del Gobierno y de la dirigencia de los trabajadores.

Los empresarios alertaron que el incremento salarial 2022 tendrá un efecto “muy grave” sobre las empresas, especialmente las micro y pequeñas empresa (mypes), que se reflejará en la pérdida de fuentes de trabajo, informalización, precarización laboral e insostenibilidad económica y financiera y la imposibilidad de realizar nuevas contrataciones e inversiones.

“Esto es, además, una inaceptable discriminación contra el sector privado, sobre todo contra las pequeñas y medianas empresas”, se lee.