Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de febrero de 2024
  • Actualizado 13:34

EL AYLLU ORUREÑO SUFRE POR LA CONTAMINACIÓN MINERA

Arsénico en sangre: la preocupante realidad en San Agustín de Puñaca

Los análisis realizados en sangre y orina confirmaron una intoxicación por arsénico en el 100% de las muestras, de cadmio en el 10% y de plomo en el 5%. 20 comunarios fueron parte del estudio.

Se le toma muestra de sangre a una mujer que vive en el ayllu San Agustín de Puñaca en Poopó, Oruro./ CENDA
Se le toma muestra de sangre a una mujer que vive en el ayllu San Agustín de Puñaca en Poopó, Oruro./ CENDA
Arsénico en sangre: la preocupante realidad en San Agustín de Puñaca

“Con la contaminación minera ya no podemos estar en el campo. ¿A dónde vamos a ir?”, se cuestiona Germán Chambi, comunario de San Agustín de Puñaca, el ayllu orureño contaminado con arsénico y otros metales pesados.

En este pueblo ubicado en Poopó, donde residen más de 60 familias dedicadas principalmente a la ganadería y agricultura, se han presentado diversos problemas de salud que se atribuyen al consumo de agua contaminada de los ríos. Ante esta situación, los comunarios decidieron confirmar sus sospechas realizando pruebas de laboratorio primero con muestras de agua, el 19 de junio, y posteriormente con muestras biológicas, el 7 de septiembre.

Los resultados de laboratorios de sangre y orina revelaron que el 100% de los participantes presenta concentraciones de arsénico, mientras que el 10% cadmio y el 5% plomo, con valores que superan los estándares internacionales. En particular, las concentraciones de arsénico oscilaban entre 17.6 y 215.64 µg/L, superando el límite establecido por la Unión Europea (UE). Dichos valores son superiores al límite referido por la UE, que es de 15 µg/L. Tres personas superan de 10 a 15 veces ese valor referencial.

En cuanto a los resultados para plomo, cuatro personas presentaron niveles detectables en sangre, con 7.20 µg/L; una de ellas supera los niveles referenciales de la UE, que son de 5 µg/L. Asimismo, se detectó a dos personas que presentaron niveles detectables de cadmio en el organismo, una duplica el valor referencial de 1 µg/L.

Tanto el arsénico como el cadmio son clasificados como cancerígenos por la Organización Mundial de la Salud, mientras que el plomo es considerado como un posible cancerígeno. Estos metales pesados pueden causar diversos efectos tóxicos, desde náuseas y vómitos hasta diferentes tipos de cáncer. La exposición crónica al arsénico puede incluso causar la muerte.

Este trabajo se realizó de manera coordinada entre el Centro de Salud Poopó, el Centro de Comunicación y Desarrollo Andino (CENDA) y el laboratorio CETOX de Perú. Se tomaron muestras biológicas de 20 comunarios, entre hombres y mujeres de entre 43 y 74 años, de las comunidades de Puñaca y Yuracari.

Es importante mencionar que todos los participantes del estudio viven de forma permanente en el ayllu y cerca de los puntos donde se analizó la calidad del agua por parte del MMAyA. Los análisis físico-químicos y microbiológicos revelaron la presencia de metales pesados en el agua, incluyendo hierro, manganeso, aluminio, arsénico, boro, cadmio, cobre, plomo, sodio, zinc, antimonio, bario, cromo total, mercurio, níquel y selenio. En muchos casos, los valores superan los límites permitidos.

Un río en la provincia de Poopó, Oruro, muestra un tono anaranjado en sus aguas. / MARIELA COSSÍO
Un río en la provincia de Poopó, Oruro, muestra un tono anaranjado en sus aguas. / MARIELA COSSÍO

A pesar de los resultados que demostraban la contaminación del agua, el informe presentado por esa institución gubernamental afirmaba que no había contaminación provocada por la actividad minera, lo cual ha generado molestia y preocupación entre los comunarios.

En vista de esta situación, el ayllu presentó un recurso de queja ante el Tribunal Constitucional, adjuntando documentación complementaria que respalda los efectos perjudiciales en la salud de los comunarios. Su lucha legal comenzó en 2021 con la presentación de una acción popular ante el Tribunal Departamental de Justicia de Oruro.

Prudencio Poma, autoridad originaria de San Agustín de Puñaca, manifestó su preocupación por los resultados de los informes y solicita la implementación de un programa de salud integral para atender a los afectados por la contaminación minera, así como medidas de prevención, detección temprana y tratamiento gratuito. Además, exigen la paralización de las empresas mineras que operan sin licencia ambiental, así como el suministro de agua potable tanto para el consumo humano como para los animales y forraje.

La gravedad de la situación ha llevado a los comunarios a aconsejar a sus hijos que abandonen el campo y busquen oportunidades en la ciudad, ya que consideran que el campo ya no ofrece una calidad de vida adecuada debido a la contaminación del agua. La tristeza y las consecuencias de esta contaminación son evidentes en las palabras de Apolonia Chambi, quien también sufre los efectos negativos de esta situación.