Arce y Choquehuanca cierran filas por México y condenan irrupción ‘sin precedentes’ de Ecuador en embajada
Fue contundente. El vicepresidente David Choquehuanca condenó hoy sábado desde Cochabamba la irrupción forzosa de la policía ecuatoriana a la embajada de México en Quito, la cual derivó en la detención del expresidente Jorge Glas y su posterior reclusión en el penal de máxima seguridad de La Roca, en Guayaquil.
“Desde todo punto de vista no se puede aceptar en estos tiempos (la irrupción en la Embajada de México en Ecuador). Se tienen que respetar las convenciones internacionales, se tiene que respetar la soberanía de todos los países. Nuestra lucha es el respeto a la soberanía de nuestros pueblos y a los países. Desde todo punto de vista es condenable este hecho”, señaló Choquehuanca, tras indicar que sería el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia, el ente que se manifestará al respecto.
ARCE CONDENÓ ENERGICAMENTE EL HECHO
Más temprano, el presidente Luis Arce condenó “enérgicamente” el hecho, al cual calificó de “grave e inaceptable”, además de transgresor de los principios establecidos en la Convención sobre Asilo Político de Montevideo y la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Arce expresó su solidaridad con México y dejó en claro que el artículo 22 numeral I de esta última norma establece que: "Los locales de la misión son inviolables. Los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión".
“En este sentido, rechazamos la transgresión al derecho al asilo tras el secuestro y detención del exvicepresidente de Ecuador Jorge Glas, quien permanecía a la espera de un salvoconducto en la sede diplomática mexicana, evidenciándose no solo la violación de normas internacionales sino también la afectación a la hermandad y convivencia pacífica entre los pueblos de América Latina y el Caribe”, escribió el Mandatario.
Los pronunciamientos tienen lugar luego de que, en las últimas horas, la Policía de Ecuador ingresara por la fuerza a la Embajada de México, donde Glas, el exvicepresidente ecuatoriano investigado por corrupción, se encontraba en situación de asilado. Allí, procedieron a su detención.
POSTURA DE BOLIVIA
En la misma línea, la Cancillería de Bolivia condenó el hecho, alegando la “grave violación” de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, de 1961, y la inviolabilidad de las sedes diplomáticas.
“Gobierno expresa su solidaridad con el Gobierno y el pueblo mexicano ante la violación de su soberanía, tras el allanamiento de su sede diplomática y condena la violencia ejercida sobre el personal diplomático de la Embajada de México en Ecuador y el secuestro del exvicepresidente Jorge Glas, que contraviene flagrantemente el derecho al asilo establecido en convenciones internacionales”, reza un fragmento del comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Bolivia abogó por el respeto al Derecho Internacional para mantener la paz y estabilidad y, también, hizo un llamado a la comunidad internacional a condenar este hecho “sin precedentes”.