Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 28 de septiembre de 2022
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Áñez apunta a Kaliman y Salvatierra, habla del "destino" y muestra orgullo por "pacificar"

"Todo lo que hice, lo hice de buena fe. Me siento orgullosa de haberlo hecho, me siento orgullosa de haber pacificado el país", declaró, en su juicio oral por el caso "Golpe II".
Jeanine Áñez, en su audiencia semipresencial por el caso "Golpe II".
Jeanine Áñez, en su audiencia semipresencial por el caso del "Golpe II".
Áñez apunta a Kaliman y Salvatierra, habla del "destino" y muestra orgullo por "pacificar"

La expresidenta Jeanine Áñez compareció este viernes ante al Tribunal Primero de Sentencia Anticorrupción de La Paz, que se constituyó al penal de Miraflores para tomarle la declaración por el caso denominado “Golpe de Estado II”.

En su declaración, defendió sus actos de 2019, cuando asumió la Presidencia del Estado, y sostuvo que este es un juicio político. Desconoció al Tribunal, porque considera que debe ser sujeta a un juicio de responsabilidades al ser exmandataria.  

“Me atreví a hacer algo por el país, ese fue mi delito: pacificar el país. Asumí el poder porque tuve que hacerlo por sucesión constitucional; porque así lo establecía la Constitución Política del Estado, al renunciar el presidente y el vicepresidente, y en la Cámara de Senadores, al renunciar el presidente y el vicepresidente”, dijo frente a los jueces.

En este caso, es acusada por los delitos de resoluciones contrarias a la Constitución e incumplimiento de deberes. La Fiscalía sostiene que la expresidenta asumió el cargo de manera ilegal, tomando en cuenta que no se habían cumplido los procedimientos para aceptar las renunciar de autoridades precedentes en la sucesión presidencial. Además, se la acusa de haber colaborado con jefes militares y de la Policía para cumplir ese cometido.

Ella, en su defensa, sostuvo que no había “movido un dedo” para ser presidenta, sino que por el “destino” era segunda vicepresidenta segunda del Senado y habían renunciado públicamente las autoridades que estaban por encima de ella.

Aseveró que, en 2019, no tenía voz ni en su partido y que menos tenía los contactos de militares para organizar un presunto “golpe de Estado”. Señaló que la acusan como si hubiese sido una “supersenadora”.

Negó también haber conocido a los jefes de la Policía y Fuerzas Armadas de entonces. Incluso, aseveró que tuvo desconfianza cuando fue recogida en helicóptero para ser llevada al Colegio Militar, cuando llegó a La Paz, antes de asumir la Presidencia.

También expresó su extrañeza de que, entonces, le habían otorgado custodia policial. Expresó que la entidad verde olivo le pudo haber dado esa protección, porque ya se la mencionaba como posible sucesora de Evo Morales.

Reconoció que, antes de asumir, recibió una carta del comandante policial Yuri Calderón, porque sus fuerzas habían sido rebasadas por las protestas, por lo cual decidió hacer un video solicitando la colaboración del excomandante militar Williams Kaliman. Indicó que esa fue una solicitud y no una instrucción.    

Recordó que tuvo una conversación con el comandante Kaliman, quien, de manera grosera, le dijo que cuando sea Presidenta, recién recibiría órdenes de ella.  

Sostuvo, asimismo, que en los diálogos de pacificación se había acordado con el MAS realizar la sesión para solucionar el conflicto político de entonces, pero los oficialistas incumplieron.

Según la expresidenta, los opositores estaban dispuestos a sesionar para tratar las renuncias, pero los oficialistas boicotearon la sesión y Adriana Salvatierra presionó a una funcionaria para que no abriera la sala de sesiones.

Afirmó que había tomado la decisión de asumir la presidencia, considerando que el país necesitaba ser pacificado y el comunicado del Tribunal Constitucional que avaló el mecanismo de sucesión ipso facto, ante las renuncias.

Áñez manifestó que asumió la presidencia por responsabilidad, mientras que Adriana Salvatierra y Víctor Borda no quisieron hacerlo por cobardía.

“Hubiera sido mucho más cómodo (no asumir), porque creo que se necesita o ser muy irresponsable o ser muy valiente para tomar un país en semejante convulsión. No era Jeanine Áñez la que estaba manipulando, ni dando instrucciones, ni dando órdenes. Yo no moví un dedo, señores del tribunal, para llegar a la presidencia”, dijo.

Señaló que nada de esto hubiese ocurrido si Evo Morales hubiera cumplido la Constitución, que impide más de una reelección presidencial.

Añez manifestó que está en la indefensión, pero sabe que hay justicia divina. 

“Todo lo que hice, lo hice de buena fe. Me siento orgullosa de haberlo hecho, me siento orgullosa de haber pacificado el país, me siento orgullosa de haber llamado a elecciones transparentes y democráticas. Es el legado que le dejó a mi hijos”, agregó.

Tras su declaración, el Tribunal declaró un receso de minutos para que la exmandataria fuera atendida medicamente. Cuando se reinstaló, ella se debía someterse a un interrogatorio, pero decidió acogerse al derecho al silencio.