Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 06 de diciembre de 2021
  • Actualizado 08:17

Analistas creen que propuesta de federalismo no es nueva, pero que es viable

A esta postura se suma el analista Paolo Bosco, quien considera que el plaantemiento del gobernador de Santa Cruz sobre el federalismo, debería ser considerado solamente como un discurso político. El sociólogo y analista político, Fernando Salazar, también considera que el anuncio de Camacho, de alinearse a un nuevo modelo de sistema político federal que reemplace al sistema unitario vigente, sin duda es una propuesta de relanzamiento político,

Gente aglomerada en el recinto ferial. DICO SOLÍS
Gente aglomerada en el recinto ferial. DICO SOLÍS
Analistas creen que propuesta de federalismo no es nueva, pero que es viable

Tres analista políticos consideran que la propuesta del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, de promover el federalismo en el país no es nueva, pero otro dice que es viable, ya que el Estado centralista que representa el Gobierno no es sustentable en el proceso autonómico que consagra la Constitución Política del Estado. Sin embargo, el planteamiento también es político, tomando en cuenta la lectura del actual escenario.

Para el decano de Ciencias Políticas de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), Julio Veizaga, la propuesta del gobernador del departamento de Santa Cruz no es nueva en la historia política de Bolivia, pues,  data de la época del siglo XIX, cuando Andrés Ibañez liderizó el federalismo desde Santa Cruz de la Sierra.

Por su parte, el sociólogo y analista político, Fernando Salazar, considera que el anuncio de Camacho, de alinearse a un nuevo modelo de sistema político federal que reemplace al sistema unitario vigente, sin duda es una propuesta de relanzamiento político, un intento de conformación de un discurso que puede permitir unir a los frentes opositores al Gobierno del MAS.

“Sin embargo, el debate no es nuevo, y mucho más cuando países de América Latina son federales, como ser Argentina, Brasil, México y Venezuela. Otros países son centralistas, tales como Bolivia, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Uruguay y Paraguay.  Las diferencias de desarrollo, democracia, igualdad, respeto a los derechos humanos y al medio ambientes, en estos países, son diferentes, y no por sus sistemas políticos federal o unitario, sino por los aportes de sus gobiernos pasados y actuales, y de la unidad de sus pobladores”, añadió Salazar.

A esta postura se suma el analista Paolo Bosco, quien considera que el discurso del gobernador de Santa Cruz sobre el federalismo, debería ser considerado solamente como un discurso político.

“En primera instancia la intencionalidad de un federalismo en Bolivia, no es una iniciativa reciente, es una lucha desde finales del siglo XIX. Tomando en cuenta las posibilidades reales de este planteamiento, terminaría siendo un absurdo, pensando que dicho cambio político estructural se lo podría realizar de la noche a la mañana, por lo tanto dentro de una figura política se puede advertir que el discurso de Camaçho, es un nuevo slogan para calificar la lucha en contra del masismo”, añadió Bosco

Veizaga insistió en que el Estado centralista que representa el Gobierno no es sustentable en el proceso autonómico que consagra la Constitución Política del Estado. “Es verdad que el Gobierno del MAS, desde la gestión de Evo Morales, ha dispuesto los recursos económicos de los gobiernos subnacionales, sin consultar  a nadie en particular. El federalismo, como propuesta política, es necesario aceptarlo para el debate en la sociedad boliviana”, complementó.

Sin embargo, la propuesta del Gobernador de Santa Cruz no explica los alcances ni los conceptos básicos de un sistema federal, y asume, “desde el imaginario colectivo e histórico, formas de profundización de autonomía, que liberen las fuerzas del desarrollo y potencialidades regionales, a partir de formas descentralizadas de gobierno y legislación”, dijo Salazar.

“A este tipo de Estado Unitario, se han ido adaptando, en beneficio propio, las élites gobernantes, aprovechando dicho modelo de gobierno centralista, para hegemonizar el poder, a través de los años, lo hicieron las clases dominantes, sin embargo el movimiento al socialismo, aprendió a jugar el juego del centralismo, en el cual terminó siendo más hábil que sus antiguos oponentes, la inexistente oposición, ganándoles bajo argumentos de las mismas leyes que se propusieron en la Asamblea Constituyente, mientras oriente se quedó inmóvil y se creyó el cuento de la autonomía, otra estrategia del MAS”, explicó Bosco.