Aguilera ve derrotado a Camacho y le manda un mensaje: 'No todo lo que uno abraza le hace bien'
Pasó de ser su mano derecha, su compañero de fórmula en 2021, a ponerse en la piel de su antagonista. Mario Aguilera, el vicegobernador de Santa Cruz que supo ser un fuerte aliado de Luis Fernando Camacho, se ha tomado unos minutos para analizar el resultado del líder de Creemos en las Subnacionales 2026.
Para el arquitecto, de 53 años, lo que ha sufrido el excívico ha sido lisa y llanamente una derrota en las urnas.
"Salir tercero en la primera vuelta, en las elecciones departamentales, indiscutiblemente es una derrota. Habría sido distinto si hubiera accedido a una segunda vuelta, por lo menos, porque te permitiría un mes más de campaña y corregir estos errores que han costado apoyo", reflexionó, ya desde la trinchera opuesta, Aguilera, respecto del tercer lugar que obtuvo el gobernador de Santa Cruz en los comicios del domingo.
Camacho, que procuró esta vez la reelección de la mano de la organización Creemos Patria, logró el 21.93% de los votos al 95.92% del total de actas computadas, según el Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre).
No le alcanzó para satisfacer sus expectativas y quedó marginado del balotaje, instancia en la que Juan Pablo Velasco (Alianza Libre) y Otto Ritter (Santa Cruz Para Todos) definirán al siguiente gobernador del territorio oriental, tras concentrar 28.3% y 26.71%, de modo respectivo.
Aguilera, que desde 2024 ha mantenido una relación tensa con Camacho, producto de discrepancias internas, recalcó su perspectiva, asumiendo la "derrota" del de Creemos.
"Yo creo que todo el que se presenta, porque he sido candidato y he sido jefe de campaña, lo hace con el fin de ganar. Perder en esta primera vuelta es duro para cualquier candidato, aún más con las expectativas que tenía Luis Fernando", dijo, en entrevista con DTV.
Criticó, particularmente, el hecho de que el gobernador mostrara, en la actualidad, lazos cercanos con el presidente Rodrigo Paz. Para él, ese aspecto le jugó en contra dentro de la pizarra electoral.
"Santa Cruz es autonomista. El mantenerse en una relación clara, llana, directa y hasta funcional con el centralismo, no le agrada a los cruceños, no nos agrada a los cruceños. El costo por tratar de cambiar de carril o dirección en el compromiso político ha tenido su peso".
Por último, se animó a mandarle, incluso, un mensaje al expresidente del Comité Cívico pro Santa Cruz: "(Es importante) prestar oído a quienes te asesoran por tu bien. No necesariamente todo lo que uno abraza le hace bien".