El proyecto de ley está a un paso de su promulgación

El 42.5% del PGE va a obras de impacto en 7 sectores productivos

Las obras del Tren Metropolitano dentro la Estación Central, en Cochabamba. DICO SOLÍS
Para el 2022 están dispuestos 2.129 millones de dólares, del total de la inversión pública que alcanza a 5.015 millones. El presupuesto en comparación con la gestión 2021 aumentó en 25%.

Casi la mitad del Presupuesto General del Estado (PGE) de 2022 está destinado a proyectos estratégicos de impacto social en 7 sectores productivos.

Se habla de 2.129 millones de dólares de 5.015 que se tiene en total, de acuerdo con el proyecto de ley que está a poco de aprobarse en la Asamblea y pasar a la promulgación por el presidente Luis Arce.

Desde el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas se hizo una explicación pormenorizada de las obras que están previstas trabajarse en la próxima gestión en el área de industria, agropecuario, energía, minería, hidrocarburos, transportes y recursos hídricos.

Para cada proyecto se establece un presupuesto, sin embargo, hay 1.185,3 millones de dólares que no tienen un destino final y en la explicación se maneja como “resto”.

En el desglose, Cochabamba tiene 5 proyectos. Están la implementación del Complejo Industrial Farmacéutico, que costará 111.1 millones de dólares; la Planta de Generación Hidroeléctrica Ivirizu con una inversión de 11.5 millones; Planta de Urea y Amoniaco con 4.5 millones; el Tren Metropolitano con 96.2 millones; y la Doble Vía El Silla con 65.6 millones. 

La prioridad está en el sector de transportes, seguido de la minería, hidrocarburos, energía, industria, agropecuario y recursos hídricos.

1. INDUSTRIA El programa para el desarrollo productivo tiene 291 millones de dólares para 14 proyectos. 

Además del complejo farmacéutico está la implementación de la industria de química básica ($us 98.6 millones); planta de vidrio plano ($us 30.4 millones); industria de camélidos ($us 11.3 millones ); plantas transformadoras de productos de la Amazonía Boliviana como asaí, copoazú, acerola, sinini y majo ($us 8.3 millones); estudios e inversión en dos plantas procesadoras de maní ($us 13.8 millones); planta procesadora de papa en La Paz ($us 11.2 millones); y planta beneficiadora de castaña ($us 3.4 millones).

Por otro lado, está la planta de cemento de Potosí ($us 17.2 millones); y de Oruro ($us 5.8 millones); plantas piscícolas en la zona del Chaco, Lago Titicaca y Amazonía ($us 16.6 millones); planta de procesadora de papa en Chuquisaca ($us 11.2 millones); planta de almacenaje y transformación de cereales en La Paz ($us 10.7 millones); y laboratorio para control de calidad Ibmetro ($us 3 millones).

2. AGROPECUARIO La inversión en este sector es de 274 millones de dólares e incluye tres programas además de la perforación de pozos de aguas subterráneas ($us 8.5 millones) y saneamiento y titulación de tierras ($us 20.4 millones). Están el apoyo a la producción nacional ($us 49.4 millones); apoyo agropecuario nacional ($us 22.5 millones); y transformación y almacenamiento de alimentos ($us 15.6 millones).  

3. ENERGÍA Para este sector que tiene cuatro proyectos para el próximo año se dispuso de 316 millones de dólares.

Se trata de la planta de generación hidroeléctrica Ivirizu ($us 100.5 millones); centro de investigación y desarrollo en tecnología nuclear ($us 49.5 millones); central hidroeléctrica río Miguillas de La Paz ($us 42.2 millones); y generación eólica La Ventolera ($us 16.4 millones).

4. MINERO Tiene a disposición 810 millones de dólares para el programa de industrialización: refinerías de zinc en Oruro y Potosí ($us 431 millones); planta siderúrgica básica para la fabricación de laminados de acero en el Mutún ($us 177 millones); desarrollo integral Salmuera del Salar de Uyuni ($us 145.7 millones); y planta concentradora de Colquiri ($us 29 millones).

5. HIDROCARBUROS Representa 359 millones de dólares del presupuesto para seis proyectos.

Está la perforación exploratoria de pozos Yará, Iñau, Yope y Las Delicias ($us 90.9 millones); exploración, adquisición, aerogravimétrica, aeromagnetométrica en la Cuenca Madre de Dios ($us 57.2 millones); planta de gas natural licuado ($us 4.9 millones); implementación planta de fertilizantes y granulados ($us 4.9 millones); planta de urea y amoniaco ($us 4.5 millones); y preinversión para el programa de sustitución de importaciones de diésel ($us 3.6 millones).

6. TRANSPORTES La inversión es la mayor en comparación a otros sectores. Es de 1.284 millones que se distribuirá en cinco proyectos.

Contempla el programa de construcción de carreteras ($us 306.1 millones); la carretera Rurrenabaque-Riberalta ($us 107.5 millones); Tren Metropolinano ($us 96.2 millones); Doble Vía El Sillar ($us 65.6 millones) y la carretera San José de Chiquitos-San Ignacio ($us 60.8 millones).

7. RECURSOS HÍDRICOS Para 2022 se tienen tres proyectos en esta área con una inversión de 171 millones de dólares.

Están los programas de inversión pública Mi Presa ($us 109.6 millones); y Mi Riego ($us 32.5 millones); además del manejo integral de cuencas ríos Kullu Kachi y Jacha Juahuira ($us 1.8 millones).

De acuerdo con la explicación desde el Viceministerio de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, no se tiene proyectado el uso de una cantidad de recursos que se encuentra dentro de un ítem denominado “resto”.

La mayor inversión que no tiene un fin es en transportes ($us 647.8 millones); hidrocarburos ($us 202.8 millones); seguido de agropecuario ($us 157.6 millones); energía ($us 107.4 millones); minero ($us 27.3 millones); recursos hídricos ($us 27.1 millones); e industria ($us 15.3 millones).

LA SITUACIÓN El PGE 2022 fue aprobado en el pleno de la Cámara de Diputados el pasado viernes y pasó al Senado para su debate. Sus pilares fundamentales son la salud, educación y reactivación económica.

Para el próximo año el incremento del presupuesto es de 2.9% en comparación con la gestión 2021. 

La inversión es del 42.5% ($us 2.129 millones) del presupuesto en proyectos productivos, tiene 29.9% ($us 1.498 millones) en infraestructura, 17.2% ($us 862 millones) en proyectos sociales y 10.5% ($us 527 millones) en multisectoriales.

El financiamiento para estas inversiones provendrá de recursos externo (43%) y recursos internos (57%).

Por otro lado, está el presupuesto agregado que llega a 304.045 millones de dólares y el consolidado de 235.090 millones.

El diputado Omar Yujra explicó que el presupuesto de salud será del 10% del total, es decir 23.590 millones y educación alcanza al 10.8% que es 25.370 millones.

Se suma 4.664 millones para el Ministerio de Defensa y 4.734 para el Ministerio de Gobierno.

El financiamiento tiene su componente más grande (59%) en los ingresos corrientes, es decir ingresos regulares de venta de bienes y servicios, impuestos, regalías, tasas, contribuciones y otros.

Para la próxima gestión, se prevé reducir el presupuesto de los recursos por financiamiento en 10% respecto al 2021 apostando a mayor dinamismo en la economía boliviana. 

“No subirán ni se crearán nuevos impuestos”, aclaró la autoridad.

LA LEY Según el artículo 3 de la norma, el PGE es aplicable a todas las instituciones del sector público que comprenden los Órganos del Estado Plurinacional, aquellas que ejercen funciones de control, de defensa de la sociedad y del Estado, gobierno autónomos departamentales, regionales, municipales e indígena originario campesinos, universidades públicas, empresas públicas, instituciones financieras bancarias y no bancarias, instituciones de seguridad social y personas jurídicas que generen o administren recursos públicos. Se estima que en el país hay 580 entidades.

Desde 2006 se incluye en el PGE a las alcaldías, universidades, en el marco de su autonomía, y empresas de seguridad social, esto no sucede en otros países.

Según el proyecto de ley, los propósitos fundamentales se basan en sostener la reconstrucción de la economía para garantizar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), principalmente, el mismo que se prevé alcance al 5.1%. Asimismo, está el fortalecer el aparato productivo con sustitución de importaciones e industrialización; incrementar la inversión pública; garantizar los recursos para la salud, educación, vivienda, servicios básicos y programas de interés social; y dar continuidad a las políticas sociales a través de la redistribución de los ingresos.

La norma cuenta con siete artículos, una disposición adicional, una disposición transitoria, tres disposiciones finales y una disposición derogatoria y abrogatoria. 

OBSERVACIONES Diferentes analistas hicieron al menos 5 observaciones a este proyecto de ley.

La primera está referida a que se da más dinero (75%) a empresas del Estado, muchas de ellas deficitarias.

El viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Zenón Mamani, explicó ante la Cámara de Diputados que todas ellas sufrieron los efectos de la pandemia, pero ahora “se están reactivando” y mejorando su capacidad productiva.

“Todas las empresas públicas del nivel central son autosustentables y el gobierno no subvenciona su funcionamiento”, aseguró.

La segunda que mencionaron es por el avión presidencial y el gasto (38 millones de bolivianos) que es mayor para 2022, sin embargo, la autoridad de Gobierno aclaró que el presupuesto tiende a bajar en este punto porque antes estaba por encima de los 40 millones. Recordó también que se debe pagar con estos recursos el mantenimiento y el seguro.

El tercer punto está referido al incremento de los gastos ($us 6.499 millones) en sueldos y salarios. En comparación con el 2021 subió en un 4.7%.

Mamani explicó que el 54% de este presupuesto corresponde a los pagos en el sector del magisterio fiscal y de salud al igual que de la Policía y Fuerzas Armadas. 

Son cuatro sectores donde el gasto es más fuerte. 

Una cuarta y quinta observación se refieren al gasto mayor que los ingresos y la reducción del presupuesto en gobernaciones y municipios. Para el gobierno estas son aseveraciones falsas y con un carácter político.