Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 06 de diciembre de 2021
  • Actualizado 19:41

17 mil trabajadoras sexuales de La Paz vuelven a ofrecer sus servicios tras aprobación de guía de bioseguridad

Los efectos de la pandemia obligaron a muchas mujeres a realizar esa actividad durante el periodo de restricción sanitaria.

Aylin Aparicio dirigente Organizacion de Trabajadoras Nocturnas de Bolvia
Aylin Aparicio dirigente Organizacion de Trabajadoras Nocturnas de Bolvia.
17 mil trabajadoras sexuales de La Paz vuelven a ofrecer sus servicios tras aprobación de guía de bioseguridad

Las trabajadoras sexuales denominadas “autogestionarias”, lograron conseguir del Servicio Departamental de Salud (SEDES) La Paz la autorización para el uso de una guía de bioseguridad con la que volverán, progresivamente, a ofrecer servicios en las ciudades de La Paz y El Alto, informó Aylin Aparicio, una de las representantes de la Organización de Trabajadoras Nocturnas de Bolivia (OTNB).

Informó que la crisis provocada por la pandemia obligó a muchas mujeres a ejercer el servicio de manera clandestina, durante el periodo de emergencia sanitaria, por lo que sus dirigentes buscaron reuniones con autoridades municipales y departamentales para plantearles una guía de bioseguridad con la cual puedan operar, cuidando la salud de ellas y los clientes.

Como no podían realizar reuniones masivas, entonces optaron por usar recursos tecnológicos (Zoom) para llevar adelante reuniones con el fin de coordinar las medidas de bioseguridad que emplearán para retornar a la labor. En ese sentido, formalizaron una guía de bioseguridad que consiste en que el uso del barbijo entre trabajadora y cliente, máscara facial, desinfección al ingreso de los ambientes, uso de alcohol en gel antes y después del servicio.

La guía aprobada por el SEDES fue puesta en conocimiento de las autoridades municipales de las ciudades de La Paz y El Alto, donde trabajan al menos 17.000 mujeres, dijo Aparicio, quienes están  dispuestas a hacer cumplir los protocolos con el fin de retornar a la labor para ayudar económicamente a sus familias.

La dirigente puntualizó que de momento los servicios no serán ofrecidos en locales nocturnos porque las autoridades ediles no autorizaron el funcionamiento de negocios que se dediquen a la venta de bebidas alcohólicas, empero, aquello podría ser flexibilizado de acuerdo a las normas pospandemia que se van ejecutando en todo el país.

Efectos de la pandemia provocaron incremento de trabajadoras

Uno de los efectos más visibles de la pandemia, fue el desempleo, muchos negocios cerraron, microempresas que tomaron el mismo camino, hasta el comercio se vio afectado porque las autoridades prohibieron la aglomeración de personas para precautelar la salud, sin embargo, muchas mujeres y hombres terminaron desempleados.

Ante la necesidad de generar recursos, muchas mujeres optaron por ingresar al oficio más antiguo del mundo, “la prostitución”, cuenta la dirigente Aparicio. “Lastimosamente hubo bastante incremento del trabajo sexual por la misma necesidad de que hay mucha mujer sola, madres y padres de familia y hermanas que mantienen a sus hogares”.

Karol (nombre convencional) contó que es madre de tres niños y al verse desocupada por el cierre de su fuente laboral tuvo que buscar alternativas para llevar el sustento a casa. Entonces, la necesidad la obligó a buscar ayuda, una amiga que trabaja en el rubro la invitó a ingresar a la actividad sexual. La joven madre indica que teme que sus familiares se enteren de su ocupación, por lo que una vez que mejore la situación, buscará otro empleo.

Pero, el mundo del trabajo sexual no solamente es exclusivo de las mujeres, “existen también hombres que están en el negocio”, dice la dirigente de la OTN-B, en muchos casos, ofrece servicios de compañía mediante redes sociales, otros esperan clientes en algunas plazas del centro de La Paz, dice Aparicio.

Trabajadoras expuestas a humillaciones

Gabriela Q. psicóloga de uno de los Servicios Integrales Municipales de El Alto, sobre el caso señala que las mujeres que optan por ese rubro se exponen a diferentes amenazas “Ni bueno ni malo, lo considero peligroso, ya que la mujer se expone a diferentes riesgos como las infecciones de transmisión sexual, sometidas a humillaciones según el pedido de cada cliente, generalmente son víctimas de violencia física y psicológica, suelen ser insultadas, humilladas y hasta golpeadas por los hombres que pagan por sus servicios”, dijo.

Otro de los problemas por los que atraviesan las trabajadoras sexuales, según la profesional, es el abandono de sus familiares, ya que por vergüenza y temor se van alejando de ellas, esa situación en algunos casos las obliga a consumir alcohol u otra sustancia para enfrentar la depresión, ansiedad y baja autoestima a raíz del “qué dirán”.

Pero no todo es malo, dice la dirigente Aylin Aparicio, en muchos casos las trabajadoras lograron ahorrar ciertos montos de dinero con lo que emprendieron negocios al margen de la vida nocturna, otras formaron sociedades para emprender negocios de comida, venta de ropa y hasta electrodomésticos.

“El oficio más antiguo del mundo está lejos de desaparecer”, advierten desde la OTN-B, toda vez que es una alternativa a la falta de empleo, más aún, en tiempos de pandemia.