Voto calificado y voto universal

Las elecciones generales, del 6 de mayo de 1951, con participación de 121.630 electores calificados, otorgaban el triunfo a Víctor Paz Estenssoro del MNR con 54.049 votos (43 por ciento ) seguido de Gabriel Gosálvez, del PURS con 39.940 votos. Fueron interrumpidas por golpe militar de 16 de mayo de ese año, y marcan el fin del voto calificado. (Bolivia tenía 3.019.031 de habitantes: 1.019.031 citadinos y 2.005.681 rurales, según censo de 5 septiembre de 1950).

Este sistema de votación se originó, con el Decreto de 12 de marzo de 1825, para elegir una Asamblea que delibere el destino y la forma de la nueva república y esta debería estar representada por diputados elegidos en juntas de parroquias y de provincias. Un diputado por cada 25.000 habitantes (el año 1826, Bolivia, tenía 997.427 habitantes). Convocatoria, de la que fueron excluidos los indios bolivianos; hasta que la revolución de abril de 1952, cogobierno MNR-COB, estableció entre sus cuatro grandes conquistas, el voto universal, en el D.S. de 21 de julio de 1952.

El voto calificado estaba constituido por el 6 por ciento de la población electoral para convertirse en asunto del 35 por ciento ; con lo cual la primera elección nacional de 1956, contó con la participación de 830.556 electores.

El golpe militar del 4 de noviembre de 1964 interrumpió la democracia representativa, por más de 18 años; hasta que el Dr. Hernán Siles Zuazo, con la UDP, la recuperó y cuya gestión gubernamental estuvo marcada por exigencias salarialistas de todos los sectores laborales, la minería estatizada en quiebra y alta inflación. Tiempo marcado por rivalidad política, en el Congreso, donde los opositores a la UDP constituían mayoría, suficiente para rechazar planes de reactivación económica del presidente Hernán Siles, que se vio obligado a acortar su mandato y convocar a nuevas elecciones de 1985, donde ninguno de los candidatos alcanzó la mayoría absoluta. Resultados, con los que, esos líderes, políticos iniciaron “ingeniosa” democracia de los pactos de tal y cual; y del ¨triple empate”, sustentados en el cuoteo, del mismo Poder Ejecutivo, el Parlamento, el Poder Judicial y la administración pública, especialmente YPFB y Aduana, los mayores “botines”.

Este procedimiento, de los pactos, también, fue adoptado por el MAS, porque no contaba con dos tercios en el Congreso para aprobar su nueva CPE; razón con la cual, en acuerdo con Podemos de Tuto Quiroga, para aprobarla, modificaron, en Oruro, más de 170 artículos de la NCPEP e incorporaron en Disposiciones Transitorias. “II Los mandatos anteriores a la vigencia de esta Constitución serán tomados en cuenta a los efectos del cómputo de los nuevos períodos de funciones”.