La desclasificación de los archivos militares

?Los familiares de los desaparecidos forzosos en dictaduras solicitaron a la Asamblea Plurinacio-nal dicte una orden de desclasificación de los archivos militares. La mayor preocupación que mueve a los familiares es saber el destino de sus seres queridos desaparecidos hace 30 años, como es el caso de Marcelo Quiroga Santa Cruz y Carlos Flores Bedregal, entre otros.

Hasta la fecha, las Fuerzas Armadas no han acatado seis órdenes judiciales del Tribunal Supremo para la desclasificación de los archivos del Ejército. La esperanza es que ahora, la jerarquía militar obedezca la orden de la Asamblea Plurinacional.

El mayor temor de los familiares de los desaparecidos es que se indulte a los responsables de los asesinatos. La oferta del presidente Evo Morales, de invitar a los familiares al Estado Mayor a que comprueben la “inexistencia” de los archivos secretos fue interpretada como una intención de cerrar el caso y que se exculpe a las Fuerzas Armadas.

Se ha dicho que Luis Arce Gómez y Luis García Meza destruyeron los archivos. Sin embargo, la Asociación de Familiares de Desaparecidos asegura que la documentación existe y pide acceder a informes del escalafón con que se maneja el Ejército, las órdenes de pagos, ascensos, contabilidad y archivos administrativos, que son la clave para descubrir lo ocurrido en 1980.

La página web www.mujeresporjusticia.org ha comenzado a difundir algunos documentos y no ceja en su lucha por encontrar a los responsables de los delitos de lesa humanidad.

La solicitud del desarchivo está ampliamente respaldada por la Constitución Política del Estado, convenios internacionales y leyes en vigencia.

Lo que ha indignado más a los familiares de los desaparecidos es que, a pesar del desacato, las Fuerzas Armadas reciban una distinción de la Cámara de Diputados y con el nombre de Marcelo Quiroga Santa Cruz. Algunas autoridades han tratado de descalificar la demanda de los familiares atacándolos y denunciando que buscan “réditos políticos”, cuando los hechos muestran que solamente piden respeto a su derecho de conocer el destino de sus familiares. La desclasificación de archivos miltares y el libre acceso a los mismos es una lucha en la que deben participar todos los bolivianos y bolivianas, porque ese es un acto de justicia y el inicio de acciones para acabar con la impunidad.