Descentralización y federalismo
22 de septiembre de 2007 (15:43 h.)
José H. Gordillo
Hace 18 años que los comités cívicos de Santa Cruz, Beni, Pando plantearon la tesis federalista como nuevo sistema de gobierno para Bolivia, proposición que motivó una serie de comentarios adversos favorables.
Ya en esa época, cuando ocupábamos la presidencia del Colegio de Abogados, dimos nuestra opinión sobre el tema esperando que el planteamiento de los pueblos orientales era digno de estudio por la innegable importancia que entraña para la solución de los graves y numerosos problemas geopolíticos que asfixian al país.
La pregunta consiste en saber si la descentralización administrativa, puede culminar con la federalización del Estado.
Mas, para responder a ella, considero necesario definir los conceptos de confederación, descentralización administrativa y federalismo.
Confederación es el régimen de unión entre Estados y repúblicas en el que sus integrantes conservan su soberanía.
La descentralización administrativa es una forma de administración pública que tiende a descongestionar las actividades del gobierno central, otorgando mayor autonomía e independencia a los órganos administrativos departamentales, regionales y locales.
En cambio el federalismo constituye un sistema por el que diversos departamentos o provincias de un país, dependiendo del poder central, disponen de gobiernos propios dentro de una distribución constitucional de competencias entre entidades territoriales de orden regional (departamentos, provincias o secciones) y las de orden local (municipios, áreas metropolitanas y asociaciones de barrios y comunas) en tal forma que tanto la Nación como cada una de dichas entidades se desarrollan armónicamente provistas de recursos tributarios propios y de participaciones en las rentas nacionales para equilibrar el progreso de las más atrasadas y con capacidad política para designar sus propios mandatarios, exigirles responsabilidad y obtener que el pueblo participe en forma mucho más directa y efectiva en la orientación y marcha de los asuntos públicos.
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José H. Gordillo es abogado y periodista.
Hace 18 años que los comités cívicos de Santa Cruz, Beni, Pando plantearon la tesis federalista como nuevo sistema de gobierno para Bolivia, proposición que motivó una serie de comentarios adversos favorables.
Ya en esa época, cuando ocupábamos la presidencia del Colegio de Abogados, dimos nuestra opinión sobre el tema esperando que el planteamiento de los pueblos orientales era digno de estudio por la innegable importancia que entraña para la solución de los graves y numerosos problemas geopolíticos que asfixian al país.
La pregunta consiste en saber si la descentralización administrativa, puede culminar con la federalización del Estado.
Mas, para responder a ella, considero necesario definir los conceptos de confederación, descentralización administrativa y federalismo.
Confederación es el régimen de unión entre Estados y repúblicas en el que sus integrantes conservan su soberanía.
La descentralización administrativa es una forma de administración pública que tiende a descongestionar las actividades del gobierno central, otorgando mayor autonomía e independencia a los órganos administrativos departamentales, regionales y locales.
En cambio el federalismo constituye un sistema por el que diversos departamentos o provincias de un país, dependiendo del poder central, disponen de gobiernos propios dentro de una distribución constitucional de competencias entre entidades territoriales de orden regional (departamentos, provincias o secciones) y las de orden local (municipios, áreas metropolitanas y asociaciones de barrios y comunas) en tal forma que tanto la Nación como cada una de dichas entidades se desarrollan armónicamente provistas de recursos tributarios propios y de participaciones en las rentas nacionales para equilibrar el progreso de las más atrasadas y con capacidad política para designar sus propios mandatarios, exigirles responsabilidad y obtener que el pueblo participe en forma mucho más directa y efectiva en la orientación y marcha de los asuntos públicos.
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José H. Gordillo es abogado y periodista.