Fútbol olímpico: 0-0 (1-4). Los penales sonríen a Brasil, que defenderá el título
Brasil ya espera en la final de los Juegos Olímpicos al ganador del Japón-España para defender la medalla de oro que ganó en su país, en 2016, tras unos penaltis en el que les sonrió la suerte, ya que Guillermo ‘Memo’ Ochoa acertó el lado en los cuatro disparos, pero se quedó a milímetros de pararlos.
En la reedición de la final de Londres 2012, en la que ganó el cuadro azteca, la ‘canarinha’ salió mandando al partido, asentándose en campo rival, pero le faltó claridad para poner en problemas a su rival. Primero un tiro centrado de Antony en el minuto 19 y cuatro más tarde un fuerte disparo de falta de Dani Alves fueron las únicas ocasiones en una primera mitad que, sin embargo, pudo cambiar en el m.27.
Douglas Luiz se inventó un penalti en el que picó el búlgaro Georgi Kabakov. El centrocampista, ex del Girona, se puso por delante de la carrera de Vásquez y este no pudo evitarlo. Llamaron al colegiado desde la sala VOR y, tras revisarlo en la pantalla, decidió anular su decisión inicial.
Un susto para México que se quedó ahí y al que supo reaccionar, teniendo las mejores ocasiones de la primera mitad. Primero Cesar Montes de cabeza a balón parado y en el minuto 42 Luis Romo, una de las sensaciones del torneo, llegando desde atrás, avisaron a Brasil. El partido se terminó yendo al tiempo extra y los penales sin goles en el marcador (0-0).
Antes de arrancar, había caras de tranquilidad y risas en México, mientras que en Brasil solo el eterno Dani Alves se salía de la seriedad de los suyos. Pero tras los penaltis, todo cambió.
Brasil arrancó la tanda y marcó, lo que, según los estudios, le da un 60 por 100 de posibilidades de hacerse con la victoria. Y se cumplió, pero por los pelos. ‘Memo’ Ochoa acertó el lado en los cuatro disparos y rozó dos de ellos, pero tan solo unos milímetros le separaron de la gloria. Además, Eduardo Aguirre y Johan Vásquez fallaron los dos primeros, dejando a México contra las cuerdas.