Sobrevivientes cuentan que vivieron un momento de terror, del que consiguieron escapar después de esconderse de los terroristas.
Yihadistas matan a 20 rehenes y cifra de muertos llega a 28
02 de julio de 2016 (20:01 h.)
Un grupo de yihadistas armados sembró el terror en Bangladesh con un ataque a un restaurante del corazón de Dacca que causó 28 muertos, incluidos 20 rehenes, muchos de ellos extranjeros y que fueron acuchillados antes de que las fuerzas de seguridad pusieran ayer fin al asedio.
El viernes en la noche cuando ocurrió el ataque, dos policías inicialmente habían sido asesinados y más de una veintena resultaron heridas y rehenes.
Reivindicado tanto por el Estado Islámico (EI) como por la rama de Al Qaeda en el subcontinente indio, el ataque fue lanzado a última hora del viernes por siete jóvenes provistos de granadas, pistolas, rifles y machetes.
En medio de una cascada de tiros y explosiones, Dacca vivió 12 horas de miedo, tensión y opacidad informativa mientras numerosos contingentes de diversos cuerpos de seguridad y tanquetas del Ejército del país se apostaban en torno al restaurante Holey, en el acomodado barrio de Gulshan.
Unos cien efectivos del Ejército y de otras fuerzas irrumpieron finalmente en el local con los primeros rayos de luz, hacia las 07.40 hora local (01.40 GMT) y, poco después, la primera ministra bangladesí, Sheikh Hasina, comunicó a la nación que seis de los atacantes habían muerto y uno capturado con vida.
Trece rehenes, incluidos bangladesíes y de nacionalidades como argentina, india, ceilandesa, italiana y japonesa, escaparon o fueron liberados durante el operativo, que sin embargo llegó demasiado tarde para otros 20 cautivos, acuchillados muchos de ellos por los extremistas, explicó el general Nayeem Ashfaq, director de la operación.
El viernes en la noche cuando ocurrió el ataque, dos policías inicialmente habían sido asesinados y más de una veintena resultaron heridas y rehenes.
Reivindicado tanto por el Estado Islámico (EI) como por la rama de Al Qaeda en el subcontinente indio, el ataque fue lanzado a última hora del viernes por siete jóvenes provistos de granadas, pistolas, rifles y machetes.
En medio de una cascada de tiros y explosiones, Dacca vivió 12 horas de miedo, tensión y opacidad informativa mientras numerosos contingentes de diversos cuerpos de seguridad y tanquetas del Ejército del país se apostaban en torno al restaurante Holey, en el acomodado barrio de Gulshan.
Unos cien efectivos del Ejército y de otras fuerzas irrumpieron finalmente en el local con los primeros rayos de luz, hacia las 07.40 hora local (01.40 GMT) y, poco después, la primera ministra bangladesí, Sheikh Hasina, comunicó a la nación que seis de los atacantes habían muerto y uno capturado con vida.
Trece rehenes, incluidos bangladesíes y de nacionalidades como argentina, india, ceilandesa, italiana y japonesa, escaparon o fueron liberados durante el operativo, que sin embargo llegó demasiado tarde para otros 20 cautivos, acuchillados muchos de ellos por los extremistas, explicó el general Nayeem Ashfaq, director de la operación.