Venezuela se sume en ola de violencia, acusaciones y protestas
La ola de protestas y violencia en Venezuela, tras las elecciones cuestionadas en las que Nicolás Maduro salió victorioso nuevamente, continúan y suman las críticas a los cuestionados comicios además del apoyo de residentes venezolanos en el exterior de dicho país.
La Misión internacional independiente de determinación de hechos (verificación) sobre la República Bolivariana de Venezuela ha expresado este miércoles “su profunda preocupación por la violencia y alegaciones de violaciones de derechos humanos registradas en el país tras la elección presidencial del domingo”.
Las movilizaciones han dejado en dos días al menos 11 muertos y cientos de detenidos. La ONG Foro Penal cifra los arrestos en 278 en las últimas 48 horas. Mientras tanto, crece la presión internacional para que el Gobierno chavista permita una verificación transparente de los resultados de las elecciones presidenciales.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, solicitó a Nicolás Maduro que acceda a que veedores internacionales supervisen el conteo de votos y las actas electorales para despejar las “graves dudas” que rodean al proceso electoral y pidió un pacto entre el Gobierno y la oposición para respetar al perdedor.
Horas antes, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, había reclamado “total transparencia” y pedido que se presenten las actas de la votación.
Estos llamamientos se producen en medio de masivas movilizaciones contra los resultados oficiales, que el domingo dieron el triunfo a Nicolás Maduro con el 51.2% de los votos frente al candidato Edmundo González Urrutia.
Mientras tanto, el chavismo no cede tres días después de proclamar ganador de las elecciones presidenciales a Nicolás Maduro en un proceso electoral bajo sospecha y ha dado un paso más en su desafío a la comunidad internacional al amenazar con detener y encarcelar a Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, los líderes de la oposición.
Ciudadanos venezolanos denuncian que la represión se ha trasladado a las calles, donde las autoridades detuvieron a decenas de opositores y han cargado contra los miles de manifestantes que protestan por todo el país.
La presión sobre el Gobierno de Maduro es máxima. Estados Unidos y líderes de izquierdas de mucho peso como Lula da Silva, Claudia Sheinbaum, Gabriel Boric y Gustavo Petro le reclaman que muestre las actas y así despeje cualquier atisbo de duda.
Maduro, rodeado de los bustos de Hugo Chávez y las pinturas de Simón Bolívar que decoran el Palacio de Miraflores, su residencia, no se da por enterado.
NO-DEMOCRÁTICO
Una de las principales organizaciones que participó en la observación de las elecciones presidenciales que se celebraron el domingo en Venezuela ha desacreditado todo el proceso.
El Centro Carter, con sede en Atlanta, asegura que no pudo verificar o corroborar los resultados que dieron como ganador al presidente Nicolás Maduro.
“La elección presidencial de Venezuela de 2024 no se adecuó a parámetros y estándares internacionales de integridad electoral y no puede ser considerada como democrática”, se lee en el comunicado que hizo público el centro el martes por la noche, horas después de que sus miembros abandonaran el país.
Grupos de jóvenes aliados al Comando con Venezuela, en Nueva York, convocaron a una protesta pacífica para denunciar lo que consideran un fraude electoral por los resultados del pasado 28 de julio. Exigen el fin del régimen de Nicolás Maduro.
Este escenario se repite en varios países de la región y algunos otros europeos, como España.