Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 17 de octubre de 2021
  • Actualizado 06:20

Trump convierte el perímetro de la Casa Blanca en un bunker en el día de las elecciones

El temor a una nueva ola de violencia es latente en el país, en unas elecciones insólitas, tras un verano marcado por protestas raciales y disturbios en todo el país
Trump convierte el perímetro de la Casa Blanca en un bunker en el día de las elecciones

A primera hora de este lunes, una nueva valla de seguridad rodea la Casa Blanca y cientos de efectivos de seguridad especial vigilan el perímetro en caso de disturbios durante el recuento electoral. Según medios norteamericanos, es la primera elección en Estados Unidos que tiene un despliegue de seguridad tan masivo y estricto.

El fin de semana, negocios, tiendas y supermercado han cubierto con maderas sus ventanales y puertas ante el temor a saqueos.

Milicias de todo el país amagan con resguardar con armas las urnas en caso de que haya que tomar medidas contra el supuesto fraude que denuncia el presidente, discurso que el mandatario alega se sustenta en que probablemente el resultado de los comicios no se conozcan el día de hoy.

El temor a una nueva ola de violencia es latente en el país, en unas elecciones insólitas, tras un verano marcado por protestas raciales y disturbios en todo el país por la muerte de varias personas de raza negra a manos de la policía.

El pasado fin de semana, cientos de personas se concentraron en el centro de Washington y marcharon con el puño en alto gritando el lema "las vidas negras importan", que ya entonaron durante la protesta racial del verano.

De momento, la construcción de la nueva valla, a prueba de asaltos, parece indicar que el actual mandatario estará en la residencia presidencial, dadas las dificultades que podría tener para recorrer en coche el corto trayecto, que ha sido cortado por manifestantes en varias ocasiones, hasta el hotel que gestiona su empresa familiar.

A primera hora de este lunes, una nueva valla de seguridad rodea la Casa Blanca y cientos de efectivos de seguridad especial vigilan el perímetro en caso de disturbios durante el recuento electoral. Según medios norteamericanos, es la primera elección en Estados Unidos que tiene un despliegue de seguridad tan masivo y estricto.

El fin de semana negocios, tiendas y supermercado han cubierto con maderas sus ventanales y puertas ante el temor a saqueos.

Milicias de todo el país amagan con resguardar con armas las urnas en caso de que haya que tomar medidas contra el supuesto fraude que denuncia el presidente, discurso que el mandatario alega se sustenta en que probablemente el resultado de los comicios no se conozcan el día de hoy.

El temor a una nueva ola de violencia es latente en el país, en unas elecciones insólitas, tras un verano caliente de protesta racial y disturbios en todo el país por la muerte de varias personas de raza negra a manos de la policía.

Este pasado fin de semana, cientos de personas se concentraron en el centro de Washington y marcharon con el puño en alto gritando el lema «las vidas negras importan», que ya entonaron durante la protesta racial del verano.

De momento, la construcción de la nueva valla, a prueba de asaltos, parece indicar que el actual mandatario estará en la residencia presidencial, dadas las dificultades que podría tener para recorrer en coche el corto trayecto, que ha sido cortado por manifestantes en varias ocasiones, hasta el hotel que gestiona su empresa familiar.