Un total de 137 personas piden la eutanasia en España y 60 han completado el proceso
17 de junio de 2022 (17:49 h.)
Un total de 137 personas han pedido la eutanasia en el primer año de aplicación de la ley en Cataluña, de las que 60 han completado ya el proceso, que dura unos 47 días de media, acompañadas por un personal sanitario entre el que hay escasos objetores de conciencia: solo 167 profesionales.
El conseller de Salud, Josep Maria Argimon, junto con la secretaria general del Departamento, Meritxell Masó, la directora general de Ordenación y Regulación Sanitaria, Azucena Carranzo, y el presidente de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, Albert Tuca, han actualizado los datos de la eutanasia en Cataluña, a pocos días de que se cumpla el primer año de aplicación de la ley nacional (el 25 de junio).
Argimon ha hecho una valoración positiva de la aplicación de la normativa y ha destacado que Cataluña tiene "tradición de muerte digna", tanto dentro del sector sanitario como a través de movimientos sociales.
En total, han habido 137 peticiones de eutanasia, de las que 78 ya han sido aprobadas por la Comisión de Garantía y Evaluación y 60 han terminado el proceso, pudiendo tener una muerte digna.
Del total de peticiones, 77 son de hombres y 60 de mujeres, la mayoría de ellos de más de 71 años (75 casos).
Pueden pedir la eutanasia los mayores de edad, con nacionalidad española o residencia reconocida, que sufran una enfermedad grave e incurable, con un sufrimiento insufrible, o un sufrimiento grave, crónico e imposibilitante, con un sufrimiento insoportable, certificado por personal médico.
Todas las solicitudes, que se deben presentar dos veces, deben ser aprobadas por Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, tras una evaluación como mínimo de tres médicos y un jurista, en un proceso que de media dura 47 días.
"Es un procedimiento muy garantista y debe ser así; hay tres médicos que lo comprueban y un período de reflexión de la persona -en un año ha habido 5 solicitudes revocadas por los propios enfermos-, por lo que es un proceso que requiere unos plazos", ha puntualizado Argimon.
Esperando la eutanasia, han fallecido 37 personas solicitantes, 9 de ellas con su caso aprobado por la comisión.
Tuca por su parte ha admitido que preocupa que fallezcan personas esperando, pero ha insistido que los plazos son correctos para ser garantistas, y que el proceso no se puede hacer "con menos tiempo", pues ya solo entre la primera y segunda solicitud deben pasar 15 días.
Además, ha recordado que la ley de eutanasia no está pensada para dar solución a los "últimos días" de enfermos terminales (para esto ya hay estrategias paliativas), sino para enfermos que sufren situaciones irreversibles pero que no está previsto que fallezcan en un plazo breve.
Por otro lado, del total de solicitudes se denegaron 8 casos por no cumplir con los requisitos, lo que no significa que el enfermo haya quedado "abandonado", ya que se le sigue asistiendo para hacer frente a la situación que sufre, ha remarcado Tuca.
Dentro de sus posibilidades, el enfermo puede escoger dónde poner fin a su vida y, de entre las 60 eutanasias ya finalizadas, la mitad han sido en el domicilio (33), y el resto en hospitales (20), centros de atención intermedia (5) y residencias (2).
La atención primaria es con diferencia el ámbito más frecuente para iniciar el proceso, pues 81 de las solicitudes se han hecho en este ámbito, 45 en centros hospitalarios, y el resto en centros de salud mental, paliativos privados y centros de atención intermedia.
Unos 12.000 profesionales de la sanidad se han formado en eutanasia en los cursos desplegados durante este año en Cataluña (más de 4.000 son MIR) y son muy pocos los que se han acogido a la objeción de conciencia: 167 en total, lo que representa el 0,15 % de todos los profesionales de medicina, enfermería, farmacia y psicólogos clínicos.
El Departamento de Salud ha remarcado la importancia de que las personas hagan el documento de voluntades anticipadas por si en algún momento sufrieran una enfermedad que les imposibilitara comunicar o poder decidir sobre su final de la vida: 123.000 catalanes ya han hecho este trámite desde 2002.
El conseller de Salud, Josep Maria Argimon, junto con la secretaria general del Departamento, Meritxell Masó, la directora general de Ordenación y Regulación Sanitaria, Azucena Carranzo, y el presidente de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, Albert Tuca, han actualizado los datos de la eutanasia en Cataluña, a pocos días de que se cumpla el primer año de aplicación de la ley nacional (el 25 de junio).
Argimon ha hecho una valoración positiva de la aplicación de la normativa y ha destacado que Cataluña tiene "tradición de muerte digna", tanto dentro del sector sanitario como a través de movimientos sociales.
En total, han habido 137 peticiones de eutanasia, de las que 78 ya han sido aprobadas por la Comisión de Garantía y Evaluación y 60 han terminado el proceso, pudiendo tener una muerte digna.
Del total de peticiones, 77 son de hombres y 60 de mujeres, la mayoría de ellos de más de 71 años (75 casos).
Pueden pedir la eutanasia los mayores de edad, con nacionalidad española o residencia reconocida, que sufran una enfermedad grave e incurable, con un sufrimiento insufrible, o un sufrimiento grave, crónico e imposibilitante, con un sufrimiento insoportable, certificado por personal médico.
Todas las solicitudes, que se deben presentar dos veces, deben ser aprobadas por Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, tras una evaluación como mínimo de tres médicos y un jurista, en un proceso que de media dura 47 días.
"Es un procedimiento muy garantista y debe ser así; hay tres médicos que lo comprueban y un período de reflexión de la persona -en un año ha habido 5 solicitudes revocadas por los propios enfermos-, por lo que es un proceso que requiere unos plazos", ha puntualizado Argimon.
Esperando la eutanasia, han fallecido 37 personas solicitantes, 9 de ellas con su caso aprobado por la comisión.
Tuca por su parte ha admitido que preocupa que fallezcan personas esperando, pero ha insistido que los plazos son correctos para ser garantistas, y que el proceso no se puede hacer "con menos tiempo", pues ya solo entre la primera y segunda solicitud deben pasar 15 días.
Además, ha recordado que la ley de eutanasia no está pensada para dar solución a los "últimos días" de enfermos terminales (para esto ya hay estrategias paliativas), sino para enfermos que sufren situaciones irreversibles pero que no está previsto que fallezcan en un plazo breve.
Por otro lado, del total de solicitudes se denegaron 8 casos por no cumplir con los requisitos, lo que no significa que el enfermo haya quedado "abandonado", ya que se le sigue asistiendo para hacer frente a la situación que sufre, ha remarcado Tuca.
Dentro de sus posibilidades, el enfermo puede escoger dónde poner fin a su vida y, de entre las 60 eutanasias ya finalizadas, la mitad han sido en el domicilio (33), y el resto en hospitales (20), centros de atención intermedia (5) y residencias (2).
La atención primaria es con diferencia el ámbito más frecuente para iniciar el proceso, pues 81 de las solicitudes se han hecho en este ámbito, 45 en centros hospitalarios, y el resto en centros de salud mental, paliativos privados y centros de atención intermedia.
Unos 12.000 profesionales de la sanidad se han formado en eutanasia en los cursos desplegados durante este año en Cataluña (más de 4.000 son MIR) y son muy pocos los que se han acogido a la objeción de conciencia: 167 en total, lo que representa el 0,15 % de todos los profesionales de medicina, enfermería, farmacia y psicólogos clínicos.
El Departamento de Salud ha remarcado la importancia de que las personas hagan el documento de voluntades anticipadas por si en algún momento sufrieran una enfermedad que les imposibilitara comunicar o poder decidir sobre su final de la vida: 123.000 catalanes ya han hecho este trámite desde 2002.