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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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Prohibiciones que transforman Florida en un "bastión ultra conservador"

La política "Don't say gay" ("No diga gay") restringe la educación sexual en las escuelas, uso de lenguaje inclusivo y limita el uso de baños según el sexo "con el que nacieron biológicamente".
Marcha contra la política "Don't say gay", en Florida./ RTVE
Marcha contra la política "Don't say gay", en Florida./ RTVE
Prohibiciones que transforman Florida en un "bastión ultra conservador"

Primero el expresidente Donald Trump y ahora el gobernador Ron DeSantis, convirtieron al estado de Florida en un bastión republicano y conservador, gracias a las prohibiciones que van desde la temática del aborto hasta la comunidad LGBTI y migración.

DeSantis, respaldado con una gran mayoría y con su poder ejecutivo y el de la legislatura local, aprobó en los últimos meses una serie de leyes que restringen derechos y libertades que convirtieron a Florida en el mayor "éxito" y ejemplo de gobernanza para el ala más ultraconservadora del partido Republicano.

La educación de los niños, la prohibición de lo que llama "adoctrinamiento" es una de las grandes armas de DeSantis, que se nutre del creciente recelo de los conservadores hacia las escuelas.

Es una de las muchas "guerras culturales" con las que el gobernador convirtió en el último año a Florida en un laboratorio de políticas conservadoras.

DeSantis, que ganó la gobernación por estrecho margen en 2018, lo revalidó en 2022 con una abrumadora mayoría gracias sobre todo a su gestión de la pandemia, en la que privilegió la economía sobre la salud y presentó al estado como el "faro de la libertad". El gobernador se impuso incluso en el condado de Miami Dade, el gran bastión demócrata y progresista.

Lo ha hecho con leyes y sobre todo prohibiciones que hacen que su gestión sea un ejemplo para ganarse el apoyo de la mayoría republicana en el resto del país, aunque de momento es Trump quien lidera las encuestas.

Desde la prohibición del aborto a partir de la sexta semana de embarazo hasta la restricción de contenidos enseñados en las escuelas y universidades, la larga lista de nuevas normas promulgadas en los últimos meses por DeSantis confirman la velocidad que ha tomado el giro político en Florida.

ABORTO

En el último año, DeSantis pasó de prohibir los abortos después de las 24 semanas a las 15 y, luego, de 15 semanas a solo 6. Así convirtió a Florida en uno de los estados más restrictivos en el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo del país. El aborto, ya en manos de los estados después de que la Corte Suprema decretara hace un año que no es un derecho en el país, es uno de los grandes temas que dividen a republicanos y demócratas.

Firmó también la ley de protección de los latidos del corazón, que prohíbe los abortos si el feto tiene latidos cardíacos detectables. Busca evitar lo que el gobierno de Florida llama "infanticidio".

NO DIGA "GAY" "Maten a todos los gays". El mensaje homófobo apareció en una señal de tránsito en las primeras horas de la mañana en Lake Nona, una ciudad de casas bajas en Orlando.

Casi al mismo tiempo, los activistas gays de Saint Cloud, en Orlando, a una hora Lake Nona, anunciaban que cancelarían los eventos previstos por el Día del Orgullo.

La punta de lanza de la política del gobernador en este tema es la Ley HB 1557, llamada por sus críticos "Don't say gay" ("No diga gay"), que restringe la educación sexual en las escuelas, el uso del lenguaje inclusivo y limita el uso de baños para los niños y niñas con el sexo con el que nacieron biológicamente.

MIGRANTES

DeSantis también se presenta como abanderado del combate contra la inmigración ilegal, pese a que sus adversarios aseguran que ponerles más trabas a los sin papeles afecta a la economía de Florida, cuyo mercado laboral emplea a cientos de miles de ellos.

Hace unos meses DeSantis protagonizó una gran controversia nacional cuando su gobierno decidió trasladar a decenas de migrantes indocumentados desde la frontera con Texas a la isla de Martha's Vineyard, destino de ricos demócratas en el noreste del país.