Raul Schmidt distribuía sobornos a directores de la compañía y a decenas de autoridades y políticos que amparaban las corruptelas.
Policía atrapa en Portugal a exempleado de Petrobras
21 de marzo de 2016 (20:01 h.)
La investigación del caso de corrupción "Lava Jato" vivió ayer su primera operación fuera de las fronteras brasileñas con la detención en Portugal del empresario Raul Schmidt, antiguo empleado de la petrolera estatal Petrobras.
Schmidt, que se encontraba huido desde que en julio de 2015 el juez ordenara su detención, fue arrestado en un apartamento en pleno centro de Lisboa, dentro de una operación entre las autoridades de ambos países.
Su detención se produce en un momento clave del proceso "Lava Jato" ("Lavado de coches"), que también salpica al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y que derivó en una tormenta política en los últimos días. Tanto la Fiscalía como la Policía Judicial (PJ) de Portugal dieron detalles del arresto de un ciudadano luso-brasileño (tiene la doble nacionalidad) por su relación con este caso.
Schmidt, sobre el que pesaba una orden de detención internacional, es sospechoso de "haber actuado como intermediario en operaciones de Petrobras que llevaron al cobro indebido de comisiones por valor de varios millones de reales", de acuerdo con la información facilitada por las autoridades.
Con residencia en Londres, donde es propietario de una galería de arte, el ahora detenido fue representante de Petrobras en Angola entre 1994 y 1997 y, desde 2007, actuaba como intermediario entre la petrolera y algunos de sus abastecedores en el exterior. La Fiscalía brasileña lo acusa de haber cobrado sobornos a los clientes que querían adjudicarse contratos con Petrobras.
El caso es investigado por el juez Sérgio Moro, el mismo que investiga a Lula.