Piñera viaja a zonas de desastre en su primer acto oficial

El nuevo presidente de Chile, Sebastián Piñera, viajó ayer, tras asumir la jefatura del Estado, a las localidades de Rancagua y Constitución, donde pidió "coraje" a los chilenos para iniciar el proceso de construcción tras el terremoto y posterior maremoto del pasado 27 de febrero.


"A pesar del dolor, a pesar del sufrimiento y de la adversidad, les quiero pedir que tengamos coraje porque tenemos que ser capaces de secar nuestras lágrimas e iniciar un proceso de reconstrucción de aquello que el maremoto botó", afirmó Piñera en Constitución, una localidad situada 360 kilómetros al sur de Santiago que fue devastada por el sismo.


El mandatario sostuvo que el maremoto que asoló la ciudad "no solamente botó viviendas, sino los sueños de las personas que construyeron estas viviendas".


Antes de llegar a Constitución, Piñera visitó Rancagua, 86 kilómetros al sur de Santiago y una de las zonas más afectadas por el terremoto de 6,9 grados en la escala Richter que ayer sacudió de nuevo el centro y sur de Chile, donde el nuevo mandatario decretó el estado de catástrofe.


"Mi Gobierno estará comprometido con la situación y donde más dolor hay es donde con más fuerzas llegará el Gobierno", recalcó Piñera, cuya investidura estuvo precedida por el fuerte temblor.


Al finalizar su discurso, el mandatario anunció que mañana (hoy) se enviará un proyecto de ley para hacer efectivo el pago del prometido bono de marzo, de 40.000 pesos (unos 78 dólares) por cada hijo, a las familias de más escasos recursos.


Explicó que había invitado a almorzar a los dignatarios extranjeros que asistieron a la investidura, pero se debió excusar ante ellos para viajar a la zona afectada por el movimiento telúrico.


"Los tuve que dejar sentados a la mesa con mi mujer, porque mi deber era estar aquí en Constitución, con las personas afectadas por el terremoto", declaró.


"Vamos a enfrentar esta emergencia con mucha fuerza; si en la campaña dijimos que las cosas había que hacerlas bien, ahora hay que hacerlas muy, muy bien", concluyó.