Peregrinos reciben al Papa con lágrimas


Cientos de miles de peregrinos de decenas de nacionalidades recibieron ayer con aplausos, lágrimas y una enorme emoción al papa Francisco a su llegada al santuario de Fátima, con motivo de la conmemoración del centenario de las apariciones de la Virgen.

Una vez más, el Pontífice dio muestra de su cercanía con el pueblo ante la explosión de júbilo de los fieles que le aguardaban en la explanada principal del recinto, en la localidad lusa de Fátima, a poco más de 100 kilómetros al norte de Lisboa.

La primera muestra de gratitud hacia Francisco se pudo escuchar con un aplauso ensordecedor de los que se agolpaban en la basílica de Fátima, en la base aérea de Monte Real.