El Pentágono revela que aviones de EEUU siguen atacando Libia
El portavoz del Pentágono, el coronel Dave Lapan, reveló ayer que aviones de combate de EEUU continúan bombardeando la defensa aérea de Libia después haber dejado el mando de las operaciones a la OTAN.
Lapan, que no ha precisado el número de estos aviones, ha subrayado no obstante que EEUU "sólo juega un rol secundario en la operación en Libia".
La declaración de Lapan, en su rueda de prensa diaria, se produce cuando Londres y París presionan a la OTAN para que intensifique sus ataques contra las fuerzas de Muamar el Gadafi y garantice la protección de la población civil.
París y Londres, que junto a Washington iniciaron la intervención internacional en Libia, consideran que la Alianza no está cumpliendo suficientemente con su papel y urgen a sus socios en el seno de la organización a aumentar su participación en el operativo militar.
Cuando Estados Unidos dejó el mando de las operaciones en manos de la OTAN, aseguró que su papel en la intervención se centraría en labores de inteligencia y apoyo logístico.
Es por ello que no quedan claras las razones por las que el Pentágono ha decidido esperar hasta ayer para aclarar cuál es el papel de sus aviones en la operación en Libia.
ARMAS PARA REBELDES Por otra parte, el Grupo de Contacto sobre Libia no cerró la puerta a la entrega de armas no ofensivas a los rebeldes libios e insistió en la necesidad de que el líder Muamar el Gadafi renuncie, en su primera reunión celebrada ayer en Doha.
"Compartimos el punto de vista de la resolución 1973 (del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Libia) que no prohíbe el suministro de armas no ofensivas para la defensa propia", afirmó el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Franco Frattini.
El llamado Grupo de Contacto sobre Libia, integrado por representantes de los países aliados en la intervención internacional contra el régimen de Gadafi, celebró ayer su primer encuentro en Cata.
Frattini, que intervino en la conferencia de prensa junto a sus homólogos británico, William Hague, y catarí, Hamad bin Yasim bin Yaber al Zani, señaló que el suministro de armas no ofensivas estaría "institucional y moralmente" justificado porque "Gadafi está cambiando sus tácticas" para atacar a civiles libios.