Obama asiste al funeral de siete agentes de la CIA muertos en Afganistán
05 de febrero de 2010 (20:05 h.)
Washington/EFE
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, asistió ayer al funeral por los siete agentes de la CIA muertos en un atentado en Afganistán el pasado diciembre, en una ceremonia realizada en la sede de la Agencia Central de Inteligencia.
La ceremonia, a la que asistieron familiares de los agentes asesinados y un millar de funcionarios de la agencia de espionaje, así como altos cargos de los servicios secretos estadounidenses, según la Casa Blanca, se desarrolló a puerta cerrada por motivos de seguridad.
Discursos
En una breve intervención, distribuida por la Casa Blanca, Obama expresó la gratitud de su país a las familias de los agentes muertos.
"Todo lo que ustedes les enseñaron, las virtudes del servicio, del deber y de la decencia, quedaron patentes ese día de diciembre" en el que un doble agente jordano perpetró el atentado, declaró.
"Nuestro país estará siempre en deuda con ustedes", aseguró el presidente estadounidense, quien declaró que "los siete héroes" se encontraban a la vanguardia de una misión vital para la seguridad del país.
"Dejemos que su sacrificio sea un llamamiento a continuar el trabajo que ellos dejaron pendiente, a completar esta misión, a ganar la guerra y a mantener la seguridad de este país", indicó el mandatario.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, asistió ayer al funeral por los siete agentes de la CIA muertos en un atentado en Afganistán el pasado diciembre, en una ceremonia realizada en la sede de la Agencia Central de Inteligencia.
La ceremonia, a la que asistieron familiares de los agentes asesinados y un millar de funcionarios de la agencia de espionaje, así como altos cargos de los servicios secretos estadounidenses, según la Casa Blanca, se desarrolló a puerta cerrada por motivos de seguridad.
Discursos
En una breve intervención, distribuida por la Casa Blanca, Obama expresó la gratitud de su país a las familias de los agentes muertos.
"Todo lo que ustedes les enseñaron, las virtudes del servicio, del deber y de la decencia, quedaron patentes ese día de diciembre" en el que un doble agente jordano perpetró el atentado, declaró.
"Nuestro país estará siempre en deuda con ustedes", aseguró el presidente estadounidense, quien declaró que "los siete héroes" se encontraban a la vanguardia de una misión vital para la seguridad del país.
"Dejemos que su sacrificio sea un llamamiento a continuar el trabajo que ellos dejaron pendiente, a completar esta misión, a ganar la guerra y a mantener la seguridad de este país", indicó el mandatario.