Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 14 de abril de 2024
  • Actualizado 01:05

Las mujeres que esperan en el malecón de Acapulco a que el mar devuelva a sus familiares tras el huracán Otis

Ha pasado semana y media pero siguen sin saber de ellos. Son principalmente mujeres que llegan al malecón desde la mañana y no se van hasta que, al anochecer, la ciudad -que aún tiene problemas de suministro eléctrico- se sume en una parcial oscuridad.

Rosario Campos confía en que su marido pueda estar inconsciente en algún hospital./ BBC
Rosario Campos confía en que su marido pueda estar inconsciente en algún hospital./ BBC
Las mujeres que esperan en el malecón de Acapulco a que el mar devuelva a sus familiares tras el huracán Otis

Es imposible encontrar un rincón en Acapulco donde no se siga percibiendo la estela de destrucción que dejó el huracán Otis. Pero hay un lugar donde el dolor y desesperación se siente quizá aún más vivo.

En el malecón del popular balneario mexicano, que hasta hace poco estaba lleno de turistas, ahora se reúnen los familiares de trabajadores de barcos que desaparecieron aquí tras el impacto del huracán que, según cifras oficiales de este viernes, dejó un total de 46 muertos y 56 personas en paradero desconocido.

Ha pasado semana y media pero siguen sin saber de ellos. Son principalmente mujeres que llegan al malecón desde la mañana y no se van hasta que, al anochecer, la ciudad -que aún tiene problemas de suministro eléctrico- se sume en una parcial oscuridad.

Aquí esperan cada día durante horas por novedades sobre su paradero, por si alguien les trae noticias de que algún herido apareció en el hospital o por si, desgraciadamente, un nuevo cuerpo encontrado en el agua podría poner fin a su incertidumbre.

Juntos se dan apoyo y, de algún modo, sienten más cerca a sus familiares al estar en la zona donde trabajaban y donde, como cada vez que venía una tormenta, tenían que pasar la noche dentro del barco de sus patrones para cuidarlo.