Megaoperativo en Río deja 64 muertos y 81 detenidos del CV

Violencia extrema en favelas tras sorpresivo operativo./ YAHOO NOTICIAS
Un megaoperativo con aproximadamente 2.500 policías en las favelas de Penha y Alemão dejó 64 muertos y 81 detenidos. El gobierno de Río habla de una guerra contra el Comando Vermelho.

Las favelas de Río de Janeiro despertaron el martes bajo el estruendo de helicópteros, sirenas y fuego cruzado. Desde la madrugada, unos 2.500 agentes de distintos cuerpos policiales irrumpieron en los complejos de Penha y Alemão, dos de las zonas más densamente pobladas y conflictivas de la capital carioca. Su misión: desarticular a los principales líderes del Comando Vermelho (CV), una de las mayores facciones del narcotráfico junto con el Primeiro Comando da Capital (PCC) y una de las más antiguas estructuras criminales de Brasil.

La operación, descrita por autoridades como la más grande jamás realizada contra el CV, dejó un rastro de violencia sin precedentes. Hasta el anochecer, el balance oficial registraba 64 muertos, entre ellos 60 presuntos delincuentes y 4 agentes, además de 81 detenidos. Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar. 

Por su parte, el gobernador de Río, el bolsonarista Cláudio Castro, calificó la incursión como “la mayor ofensiva jamás realizada contra el Comando Vermelho” y alertó de que la situación “se asemeja a una guerra”, solicitando apoyo al gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El operativo fue coordinado por la Policía Civil y la Militar, con el objetivo de capturar a cabecillas responsables del tráfico de drogas y armas, quienes, según los informes de inteligencia, planeaban expandir su control hacia el norte de la ciudad. Los agentes incautaron más de 50 fusiles de asalto, municiones y cantidades enormes de estupefacientes, según confirmó el propio Castro en una entrevista con CNN Brasil.

Las imágenes difundidas en redes mostraron vehículos blindados avanzando por pasajes estrechos, helicópteros sobrevolando techos de chapa y columnas de humo negro que se alzaban sobre las colinas. Según el gobernador, los miembros del Comando Vermelho ofrecieron una resistencia inédita, utilizando incluso drones armados y barricadas improvisadas para frenar el avance de las fuerzas de seguridad.

La magnitud del operativo y la respuesta violenta de la organización criminal confirman que la disputa por el control territorial en Río alcanzó un nuevo nivel. Lo que comenzó como un despliegue policial terminó siendo un día de guerra urbana, con el eco de los disparos recordando que, en las favelas cariocas, la paz sigue siendo un sueño postergado.