May se aferra al brexit en medio de críticas y renuncias
LONDRES
La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, se aferró ayer al acuerdo preliminar del brexit suscrito con Bruselas a pesar de las fuertes críticas recibidas desde su propio partido y hasta dos dimisiones en su Gobierno.
Renuncias en el ejecutivo, cartas de los diputados conservadores pidiendo una moción de confianza y duros ataques de la oposición tuvo que encajar Theresa May, quien el miércoles anunciaba triunfal que sus ministros apoyaban el pacto para la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Pero ayer se supo que no todos los miembros del gabinete de la "premier" iban en el mismo barco, empezando por la dimisión de quien capitaneaba las negociaciones del brexit, el ministro para la salida de la Unión Europea, Dominic Raab.
Otra baja destacada fue la de la titular de Trabajo y Pensiones, Esther McVey, junto con la de algunos secretarios de Estado, pero el el goteo de dimisiones puede continuar en las próximas horas.
Un panorama que no desalentó a la conservadora ante la Cámara de los Comunes y los periodistas, defendiendo a ultranza un acuerdo del que se desentiende su propio negociador, lo que despertó más risas entre los diputados que sus famosos bailes virales en la red.
Y es que si May se hunde con su tabla de salvación, el acuerdo preliminar del brexit puede irse también a pique aunque lo intenten unidos los 27 miembros de la UE.
La píldora más amarga que puede atragantar a May y dejarla sin voz en la UE es el reto público a su liderazgo de uno de los cabecillas del sector más eurófobo del Partido Conservador, Jacob Rees-Mogg, primero en promover una moción de confianza contra ella.