Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 19 de abril de 2024
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Lágrimas, abrazos y canciones en apoyo a Assange

Un grupo de personas se manifiesta a favor de Assange. EFE
Un grupo de personas se manifiesta a favor de Assange. EFE
Lágrimas, abrazos y canciones en apoyo a Assange

Ni el frío acuciante ni una pandemia desbocada lograron ayer apagar la explosión de júbilo que estalló fuera del tribunal penal londinense de Old Bailey tras anunciarse el fallo que impide la extradición a Estados Unidos de Julian Assange por motivos de salud.

Decenas de personas aguardaban en la calle desde bien temprano para conocer el dictamen de la jueza Vanessa Baraitser, que rechazó la entrega del fundador de la plataforma WikiLeaks, acusado por Washington de presuntos delitos de espionaje e intrusión informática, al juzgar que presenta riesgo de suicidio.

Pancartas en alto y a voz en grito, los simpatizantes congregados clamaron consignas como "Free Assange" ("Soltad a Assange") o "Liberate the truth" ("Liberad la verdad").

"¡Victoria para Assange!", proclamó una manifestantes una vez que los medios de comunicación confirmaron la decisión de la corte, que, sin embargo, la Justicia estadounidense ha indicado que recurrirá.

Abrazos, lágrimas y puños al cielo protagonizaron la fiesta que se adueñó de la calle de Old Bailey bajo la atenta mirada de la Policía, que pronto desistió de sus esfuerzos por mantener la distancia social que manda la crisis del coronavirus.

Las celebraciones continuaron hasta que salió del edificio del juzgado la pareja y madre de dos de los hijos del informático -nacidos cuando estaba refugiado en la embajada de Ecuador en Londres-, Stella Moris.

Tras agradecer su apoyo a los presentes, Moris les pidió "gritar aún más fuerte" y "presionar más duro".