Italia cierra campañas con inquietud sobre su futuro

 Italia puso fin ayer a la campaña para las elecciones generales, que se celebrarán el domingo y el lunes próximos con inquietud ante el incierto escenario que puede surgir tras ellas, el de un Gobierno sin una mayoría estable en el Senado y la irrupción en tromba de la antipolítica del cómico Beppe Grillo.

Antes del inicio del llamado "silencio electoral" a las 00.00 hora local de este sábado, los principales candidatos aprovecharon para llamar a las urnas a los más de 47 millones de electores que aún no han votado (más de 3,5 millones residentes en el extranjero ya lo han podido hacer), sobre todo al 30 por ciento de indecisos que se calcula que hay.

Gran parte de la atención se centró en Grillo, convertido en el principal enemigo a batir por los políticos y el primer ministro dimisionario, Mario Monti, ante los sondeos que, según el diario "Corriere della Sera", manejan los candidatos y que dejan al cómico, líder del Movimiento 5 Estrellas, como el segundo favorito.

Como hiciera en el multitudinario mitin de la plaza del Duomo de Milán (norte de Italia) el martes, Grillo consiguió abarrotar ayer la plaza romana de San Juan de Letrán (con capacidad para unas 70.000 personas), en el último acto de una campaña que se ha basado en mítines callejeros y redes sociales.

El principal favorito en los comicios, el líder del centroizquierda, Pier Luigi Bersani, cerró la campaña en un teatro de Roma, donde contó con el apoyo del cineasta Nanni Moretti, en el que insistió en el carácter popular, más no populista, de su candidatura.