Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de septiembre de 2022
  • Actualizado 22:14

SE TENIA PREVISTO UN DESCENSO

La inflación Argentina se acelera y alcanza el 64% anual; hay protestas

El dato de junio es una mala noticia para el Gobierno de Alberto Fernández, que esperaba una desaceleración de la subida del IPC tras el 6.7% registrado en marzo.
Protestas llegan hasta las rejas de la Casa Rosada.      LA NACIÓN
Protestas llegan hasta las rejas de la Casa Rosada. LA NACIÓN
La inflación Argentina se acelera y alcanza el 64% anual; hay protestas

El alza en los niveles de inflación en Argentina y la creciente crisis se evidencian cada vez más, sobre todo desde hace un par de semanas que las masivas protestas se hacen cada vez más fuertes en el país vecino.

La inflación argentina subió 5.3% en junio, según el dato presentado por el Indec, la oficina oficial de estadística. El acumulado desde enero alcanzó el 36.2%, el más alto desde 1991, y 64% interanual.

El dato de junio es una mala noticia para el Gobierno de Alberto Fernández, que esperaba una desaceleración de la subida del IPC tras el 6.7% registrado en marzo, el 6% de abril y el 5.1% de mayo. La curva se ha dado vuelta en el peor momento, porque las previsiones para julio son las peores: tras la renuncia de Martín Guzmán al ministerio de Economía, hace dos semanas, los precios en los supermercados y el del dólar que se vende en el mercado informal se dispararon.

El rubro Salud fue el que más subió el mes pasado (7.4%), producto de los aumentos en medicamentos y las cuotas de los servicios privados de medicina. Le siguieron el de “agua, luz y otros combustibles”, con el 6.8%, y “bebidas alcohólicas y tabaco”, con una subida del 6.7%.

El aumento en “alimentos y bebidas no alcohólicas”, la canasta que más impacta en las personas con menos recursos, fue del 4.6%, por debajo del promedio general. Sin embargo, cuando se mide el IPC acumulado en alimentos desde enero el porcentaje salta hasta el 39.9%, 3.7 puntos por arriba del promedio.

Las cifras de junio no hacen más que confirmar que la escalada inflacionaria iniciada en Argentina en marzo, cuando la disparada internacional de los precios de la energía y los alimentos que siguió a la guerra en Ucrania impactó en toda la región. Desde entonces, el país sudamericano encadena cuatro meses de inflación mensual por arriba del 5%.

Con una fuerte caída de su imagen en las encuestas y objeto de críticas desde dentro y fuera del oficialismo, el presidente argentino, Alberto Fernández, encara el último año y medio de su mandato navegando entre la incertidumbre económica que deja la alta inflación y la polémica por la fiesta que celebró en el peor momento de la pandemia.

"La unidad depende de nosotros, es una decisión individual y no quiero que piensen como yo, pero lo primero es la gente", señaló el mandatario en declaraciones a la prensa.

Hay sectores que aseguran que una parte de los argentinos perdieron poco a poco la fe en el presidente y su vice, Cristina Fernández de Kirchner.

El desánimo en la calle ya era evidente antes del sábado pasado, cuando la renuncia acelerada del ministro de Economía, Martín Guzmán, puso en evidencia la profundidad de la crisis de Palacio.

Para el economista jefe del instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), Alfredo Gutiérrez, consultado pos France 21, la renuncia del ministro era una probabilidad que había aumentado en las últimas semanas, en medio de una situación de conflicto dentro de la coalición de Gobierno que repercute sobre la economía “una economía que no tiene demasiados márgenes, no tiene demasiados colchones para soportar este tipo de tensiones”.

Fernández atraviesa su índice de aprobación más bajo desde que asumió la presidencia en el año 2019, además de un complicado contexto económico con pocas reservas en dólares, una inflación que posiblemente cierre en un 80%.